Después de fichar a Dennis Rodman, Phil Jackson le pidió un único favor al comenzar su etapa en los Bulls: pedirle perdón a Scottie Pippen.

La agencia libre de 1995 fue vital para los Bulls. Por aquel entonces, Michael Jordan ya había tenido su primer retiro (1993) y vuelto a Chicago (1994), pero el equipo de Phil Jackson venía de perder a Horace Grant, quien partió al Orlando Magic, elenco que acabó marginándolo en las últimas semifinales de conferencia.

Sin Grant, toda la organización sabía que era necesario conseguir un jugador que impulse a los Bulls en defensa. En este contexto, el 3 de octubre, a literalmente un mes de iniciar la fase regular, el gerente general Jerry Krause hizo uno de los mejores traspasos de la historia de la franquicia:. El directo envió a Will Perdue a los San Antonio Spurs para hacerse con los servicios de nada más y nada menos que Dennis Rodman. No hubo otros jugadores, ni elecciones de Draft involucrados en la negociación.

El intercambio impactó a todos ya que Rodman había sido uno de los máximos protagonistas del juego sucio de los Bad Boys entre 1988-91. Pippen no estaba de acuerdo, mientras que Jordan sabía que era una de las mejores cartas para que Chicago vuelva a estar entre los primeros lugares.

Una vez que el movimiento se oficializó, El Gusano fue invitado a cenar a la casa de Krause, donde también estaban Jordan, Pippen, Phil Jackson, la esposa de Jerry Krause, tres perros y un gato.

Lo que sigue fue contado por el propio Rodman en el podcast de Thuzio Live & Unfiltered: “Estábamos sentados y no hablábamos. No nos conocíamos, sólo por los ‘negocios’. En eso, Phil se me acerca y me dice: ‘Dennis, sabes, antes de que te pongamos en el equipo, ¿me podrías hacer un favor?’. Mi reacción fue: ‘¿Cuál favor, Phil?’. A lo que respondió: ‘¿Podrías acercarte a Scottie y pedirle perdón?’.

Mi reacción fue un: ‘¿Perdón por qué?’. A lo que me dijo: ‘Ya sabés lo que pasó en las series del 91’. A lo que le respondí: ‘¿Así que quieres que vaya y le pida perdón por eso?’. Y me dijo: ‘¿Podrías simplemente hacerlo?’. Terminé accediendo. Me acerqué a Scottie y le dije: ‘Scottie, perdón por aquello, amigo. Ya sabes. Por empujarte contra la tribuna’. Él me miró y me respondió: ‘No te preocupes. Está todo bien. Ambos queríamos ganar el campeonato’. A lo que agregó: ‘¿Te sumas?’. Y ahí le respondí: ‘Mierda que sí, me sumo’. Ahí fue cuando realmente firmé el contrato, después de pedirle disculpas a Scottie’.

‘Esa fue la única razón por la que pude ser miembro de los Chicago Bulls. Tuve que pedirle disculpas. El resto es historia’.