Sacramento ingresó a la temporada 2019-20 con la intención de acabar con su sequía de 14 años sin apariciones en los Playoffs (la racha más larga de las actuales en la NBA). El arribo de Luke Walton, la continuidad de la base juvenil y el arribo de varios veteranos de renombre ilusionaba al elenco californiano. De esta manera, el objetivo era mantener una pelea con Mavericks, Thunder, Spurs, Pelicans, Grizzlies y Blazers por los tres puestos que no comprendían a los ‘lógicos’ (Lakers, Clippers, Nuggets, Jazz y Rockets).

Si bien la gerencia de Vlade Divac hizo un buen trabajo para reunir individualidades que en el imaginario parecían como complementarias, esto no fue así. Walton no pudo darle el orden necesario al equipo, mientras que el grupo de veteranos tampoco tuvo paciencia ante la falta de respuestas del nuevo entrenador.

Pese a tener a uno de los jugadores más veloces, Sacramento fue el sexto equipo más lento en ataque, mientras que fue el 14° en puntos en transición. A su vez, pese a la gran cantidad de tiradores tanto entre los titulares como en el banco, Walton no pudo desarrollar una ofensiva efectiva, la cual rankeó 23° en puntos por partido y 19° en puntos cada 100 posesiones.

Sacramento recién encontró la constancia que esperaba a fines de enero, poco más de un mes antes de la suspensión del Coronavirus. A la espera de lo que pueda pasar con la campaña, un análisis puesto por puesto:

Fox revalidó su lugar pese a las ausencias

Foto: USA Today

De’Aaron Fox es el líder de los Kings. El base es el jugador más desequilibrante del equipo, no sólo por su tremenda velocidad (compite contra Russell Westbrook como el jugador más rápido de la liga), sino también para su capacidad para dominar la pelota y generar chances tanto para sí mismo como para sus compañeros. Su nivel, que estuvo menospreciado, lo hizo registrar marcas máximas en puntos (20,4) y rebotes (4,0), mientras que tuvo una leve baja en asistencias (de 7,3 a 6,8) y robos (1,6 a 1,4).

A la par, como Luke Walton no le terminó de encontrar la vuelta al equipo, tuvo un mayor promedio de tiros tomados (13,6 a 15,4). En este contexto, registró una mejora en los lanzamientos cercanos al aro (47,5%), aunque también una caída marcada en el triple (pasó de 37,1% a 30,7%, manteniendo la eficacia de una bomba por juego, aunque tomando tres). Su próximo punto a afianzar será este lanzamiento externo para ser todavía más determinante aunque también necesitará un mejor aporte por parte de sus compañeros en pos de tener más espacios.

Más allá de este análisis, un punto que también afectó el nivel de Sacramento fue su esguince severo del tobillo derecho, el cual le hizo perder 17 de los 21 partidos que no jugó en la campaña. Durante ese lapso de casi un mes (desde el 12 de noviembre al 15 de diciembre), el elenco ganó ocho de los dieciséis partidos que jugó, lo que no es una mala marca, pero registró derrotas muy duras ante Phoenix, Chicago, Portland y Nueva York que atentaron contra sus chances de meterse en los Playoffs.

En cuanto a la rotación, el sobrepago Cory Joseph tuvo un buen funcionamiento. El canadiense llegó después de su paso por Indiana y cumplió como principal reemplazante de Fox, con 6,3 puntos, 3,4 asistencias y 2,5 rebotes en 24,0 minutos por encuentro. Su punto débil continúa pasando por la defensa perimetral, uno de los puntos más flacos de la segunda línea de los Kings.

La polémica que acabó en acierto

Foto: USA Today

El principal movimiento de Sacramento en la última agencia libre fue el de renovar a Buddy Hield por un contrato de cuatro años tazado en 96 millones de dólares en concepto salarial. A partir de ese movimiento, lo más probable era que el escolta bahameño sea el titular durante el lapso, que finalizará el 30 de junio del 2013.

Sin embargo, luego de finalizar los primeros 44 partidos de la temporada con una marca de 15-29 y registrar seis caídas consecutivas, Luke Walton decidió sacudir el avispero en la previa del juego del 24 de enero ante los Bulls en Chicago. El entrenador optó por incluir al serbio Bogdan Bogdanovic en el quinteto inicial, desplazando a Hield al banco en lo que fue una acción criticada, tanto por fanáticos como expertos.

Pero, contra las opiniones de todos, el cambio fue acertado. Sacramento cortó la mala racha en el United Center con una de las mejores noches de Hield en la campaña (21 puntos y 5/9 de triples en 22 minutos). Además, tras aquel festejo en la casa de los Bulls, Sacramento ganó 12 de los siguientes 20 encuentros, cayendo únicamente ante rivales duros como Thunder (dos veces), Lakers, Bucks, Mavericks, Sixers y Raptors.

En términos individuales, también hubo mejoras:

Jugador PTS REB AST STL BLK MIN FG% 3PT% FT%
Buddy Hield 19,4
(20,0)
4,3
(5,1)
2,7
(3,2)

1,1
(0,9)

0,2
(0,3)
26,6
(34,1)
46,5%
(41,9%)
47,6%
(36,4%)
97,0%
(82,0%)
Bogdan Bogdanovic 14,5
(14,4)
3,7
(2,9)
2,6
(3,5)
1,1
(1,0)
0,3
(0,3)
29,3
(28,0)
44,7%
(42,6%)
33,8%
(37,3%)
81,8%
(66,7%)
Entre paréntesis aparecen los números previos al cambio (Fuente: NBA Stats).

El problema del frontcourt

Foto: Sactown Reality.

Los Kings tuvieron problemas en todas sus líneas, pero terminaron encontrando las respuestas para sus perimetrales. Los que nos corrieron con la misma suerte fueron los integrantes del frontcourt (aleros, ala-pivotes y pivotes), que no tuvieron constancia por fuera de Harrison Barnes y Nemanja Bjelica.

Por un lado, Barnes fue uno de los cuatro jugadores que disputó 64 partidos, siendo parte de los que más jugaron en la campaña (también lo hicieron Hield, Bjelica y Joseph). A diferencia de todos los restantes, fue el único que arrancó el año con proyección de titular y llegó a la suspensión en el quinteto inicial, en gran medida porque no tuvo un competidor para el puesto, más allá de los eventual paso de Trevor Ariza. El ex Golden State bajó en el goleo (de 16,4 a 14,7), pero se mantuvo en el resto de los rubros con 4,8 rebotes, 2,4 asistencias, 0,6 robos y 0,2 tapas en 34,9 minutos por encuentro.

En tanto, Bjelica acabó siendo el ala-pivote titular por la lesión del prometedor Marvin Bagley III, que sólo pudo jugar 13 partidos en la campaña. El serbio cumplió como opción ofensiva, con 11,9 puntos, un altísimo 42,4% de efectividad a la hora de los triples y 6,4 rebotes en casi 29 minutos por encuentro.

No obstante, la ausencia de Bagley, los truncos pasos de Trevor Ariza y Dewayne Dedmon, y la salida de Willie Cauley-Stein en la agencia libre conspiraron a la hora de la obtención de resultados. En gran medida esto fue porque los planteos de Walton no conformaron al binomio de veteranos, en tanto la baja de Bagley significó la pérdida de un jugador capaz de un buen juego de picks con Fox, ya que ambos presentan las opciones de anotar en la pintura como desde el exterior.

Las respuestas empezaron a aparecer sobre los últimos partidos. Kent Bazemore puede aparecer como un complemento externo al juego de penetración de Harrison Barnes, mientras que el puesto de pívot quedará disputado entre Richaun Holmes y Jabari Parker, además de un veterano como Anthony Tolliver. El material está, será Walton el que deba ordenar las piezas para su mejor rendimiento.