La franquicia más ganadora de la NBA pasó de los inconvenientes en el vestuario, a la ocupación del podio en el Este.

Los Celtics tuvieron un equipo casi completo para pelear por el anillo en 2019. Pero los conflictos entre los jugadores le prohibieron llegar más lejos que las Semifinales de Conferencia.

Sufrieron varios cambios para la temporada 2019-20, debido a las bajas de Kyrie Irving (Brooklyn), Al Horford (Philadelphia), Marcus Morris (New York y luego a Clippers) y Terry Rozier (Charlotte). Sin embargo, llegaron dos buenos sucesores como Kemba Walker y Enes Kanter.

El ex base de los Hornets fue el nuevo conductor de la ofensiva. Y, con su precisión en los lanzamientos y agilidad en las llegadas a canasta, lo convirtieron rápidamente en un referente de equipo. Su promedio en la campaña fue de 21,2 puntos (37,7% de efectividad en triples), 4,1 rebotes y 4,9 asistencias en 31,8 minutos por partido.

Asimismo, Kanter ocupó la posición de pivote suplente, debido a la evolución de Daniel Theis como titular (9,3, 6,6 y 1,3 tapas en 23,8). El interno turco tuvo una media de 8,2 unidades y 7,7 tableros en 17,5 minutos por encuentro.

Por otro lado, es imprescindible destacar el notable crecimiento de los jugadores jóvenes. Jayson Tatum dio un salto de calidad individualmente, lo que le permitió participar de su primer Juego de las Estrellas. El alero registró 23,6 tantos, 7,1 rebotes, 2,9 asistencias y 1,4 robos por juego. También, Jaylen Brown justificó su extensión de contrato (20,4, 6,4, 2,2 y 1,1), luego de haber confesado sus problemas con las ansiedades y la merma en el rendimiento durante la 2018-19.

Hablando mediante el trabajo

Los dos valores agregados fueron Marcus Smart y Gordon Hayward. El escolta de sexto año contagió a sus compañeros con su personalidad y valentía para disputar cada pelota. El jugador firmó 13,5 puntos, 3,8 tableros, 4,8 pases gol y 1,6 recuperos en 32,5 minutos por partido.

Además, Gordon Hayward se reencontró un poco con su mejor versión de juego. El entrenador Brad Stevens confió en él y lo ayudó a tener un buen lugar en el plantel, ya que fue clave en la obtención de la tercera posición del Este (43-21). El alero sumó 17,3 unidades, 6,5 tableros y 4,1 asistencias en 33,4 minutos por encuentro.

El dato que enaltece el trabajo del DT es que los Celtics fueron uno de las cuatro franquicias que sacaron un boleto a la postemporada. Los de Massachusetts vienen repitiendo el hito de manera ininterrumpida, desde 2015.