La llegada de un nuevo vicepresidente de operaciones buscará generar un impacto en una franquicia que no terminó de dar el salto de calidad.

John Paxson dejó el cargo de gerente general de los Chicago Bulls después de 17 años. El binomio dueño de la franquicia, los hermanos Jerry y Michael Reinsdorf, tomaron la decisión de reemplazarlo por Arturas Karnisovas, aunque el nuevo dirigente de la franquicia no tuvo problemas en que la organización mantenga al base que jugó al lado de Michael Jordan a principios de los años 90.

Dicho esto, Karnisovas, que tenía el mismo cargo en los Denver Nuggets, tendrá muchísimo trabajo por hacer. Chicago sólo clasificó una vez a los Playoffs en la últimas cuatro temporadas, siendo su única aparición en la campaña 2016-17, aquella en la que se formó el tridente de Rajon Rondo, Dwyane Wade y Jimmy Butler. No obstante, tanto Paxson como Gar Forman fallaron a la hora de intentar retenerlo, lo que terminó en el desarmado del plantel tras el traspaso de Jimmy Butler a Minnesota Timberwolves a cambio de Lauri Markkanen, Kris Dunn y Zach LaVine.

Tras cerrar las campañas 2017-18 y 2018-19 en el 13° puesto del este, Chicago dio una pequeña señal de avance en la 2019-20 antes de la suspensión por el Coronavirus. La franquicia del estado de Illinois registró 22 triunfos en sus primeras 65 presentaciones, por lo que necesitaba tan sólo una para mejorar la marca de la campaña anterior, y cinco respecto de la 2017-18, con 17 juegos por disputar.

En gran medida, esto se dio porque la entidad pudo disfrutar un poco más de sus jugadores jóvenes. LaVine dio un salto de calidad y mereció ser integrante del All-Star, pese a no haber ingresado como suplente. El escolta de 25 años tuvo la mejor temporada de su carrera con marcas máximas en todos los rubros: 25,5 puntos, 4,8 rebotes, 4,2 asistencias, 1,5 robos y 0,5 tapas, además de un 38% de efectividad en triples a lo largo de 34,8 minutos por encuentro. Además, el 23 de diciembre anotó 13 triples para establecer un nuevo récord para la franquicia, en una remontada que parecía imposible en la casa de los Charlotte Hornets.

Junto a LaVine, los otros jóvenes del equipo también tuvieron protagonismo. Kris Dunn fue uno de los mejores defensores perimetrales de la liga, mientras que Coby White se volvió el base suplente que el equipo tanto buscaba, con buenos promedios en su año de novato (13,2 puntos, 3,5 rebotes y 2,7 asistencias en 25,8 minutos).

Para ser justos, las lesiones también le jugaron una mala pasada a los Bulls. Un alero de aporte vital en la defensa y en el juego externo como Otto Porter Jr no pudo jugar 51 de los 65 partidos a causa de distintas lesiones en el pie derecho. A su vez, un pívot clave como Wendell Carter Jr volvió a estar entre algodones y no jugó en 22 ocasiones a causa de un esguince severo de tobillo derecho.

¿Mantener a Jim Boylen o hacer un intento por Kenny Atkinson?

Foto: USA Today.

Un puede pensar que si este equipo logra estar sano, puede llegar a tener chances de ingresar a los Playoffs. Sin embargo, Jim Boylen tuvo muchísimos más errores que aciertos en la 2019-20. 

El entrenador tuvo una relación conflictiva con el plantel durante todo el año. Pese a los grandes rendimientos de LaVine, Boylen se peleó con él, diciéndole que era un egoísta y llegó a tener en duda al ex Minnesota de cara a aquel juego importante ante los Hornets. En tanto, sus entrenamientos tuvieron exigencias inentendibles en momentos de back-to-back, como también siempre se mostró furioso ante cada fallo de su plantel. Sus actitudes no fueron acertadas y la conducción dejó bastante que desear.

Por esto, la primera duda que aparece en el camino de Karnisovas es si lo mantendrá o no. El actual entrenador ya le manifestó su intención de continuar en el puesto, pero una opción tentadora que está en el mercado es Kenny Atkinson. El headcoach fue despedido por los Brooklyn Nets, franquicia a la cual llegó en 2016 tras el escandaloso traspasos de picks de Draft a los Boston Celtics y lo reposicionó a través de la formación de jugadores, incluyendo el salto al estrellato de D’Angelo Russell. Su salida de la entidad neoyorquina se dio el pasado 7 de marzo, principalmente porque las nuevas estrellas del equipo, Kyrie Irving Kevin Durant, querían a otro entrenador.

En tanto, otro objetivo importante será conseguir una estrella que pueda guiar al equipo juvenil en la dirección correcta. Los arribos de los veteranos Tomas Satoransky y Thaddeus Young para esta campaña fueron correctos, pero con contratos sobrepagos como el de Cristiano Felicio (cobrará 7 millones de dólares a lo largo de la 2020-21), lo más probable es que la próxima temporada sea de reordenamiento y un poco más de formación para su base juvenil.

El dilema de Lauri Markkanen