El hermano de Lonzo Ball y serio candidato al N°1 del Draft 2020 invirtió en el Illawarra Hawks, el elenco para el que jugó en el continente oceánico.

LaMelo Ball dejó el básquetbol australiano en enero para dedicarse a la preparación para el Draft de la NBA. Con 18 años, el hermano de Lonzo optó por un camino diferente al de las universidades estadounidenses, sino que decidió incorporarse al programa de la NBL (National Basketball League) de Australia, el cual ayuda en la formación de jóvenes jugadores que aspiran a dar el salto hacia la competencia de mayores. A través del mismo, llegó al Illawarra Hawks, un equipo que compite desde 1978 en la máxima categoría y que sólo fue campeón en 2001.

La temporada 2019-20 estuvo lejos de ser la mejor para el equipo, aunque le permitió a LaMelo demostrar toda su calidad. El elenco ganó apenas cinco de los veintiocho partidos que disputó y quedó noveno entre los dieciocho participantes del campeonato. A raíz de la falta de nivel, el juego giró en torno a LaMelo, que acabó con 17,0 puntos, 7,6 rebotes, 6,8 asistencias, 1,6 robos y 0,1 tapas en 31,3 minutos, números que le permitieron hacerse con el premio al novato del año (ROY). Además, fue el mejor jugador de la semana en dos ocasiones ganándole así la pulseada a jugadores ex NBA como Andrew Bogut, Miles Plumlee y Chris Goulding.

A partir de los resultados, LaMelo no pudo disputar los Playoffs de la competencia australiana, los cuales cuentan con la participación de cuatro equipos. El Perth Wildcats se alzó como campeón con Nick Kay como MVP de las finales, las cuales terminaron el 8 de marzo, un poco antes del momento más crucial de la pandemia mundial por el Coronavirus.

Ya recluido en su casa, LaMelo, en conjunto con su agente Jermaine Jackson, decidió comprar el equipo. Su representante expresó sobre la situación a ESPN: “Vamos a contratar gente capaz de crear un programa que nos permita monitorear todo desde Estados Unidos. Cuando haya jugadores del secundario que se enteren de esta situación, van a querer venir porque se van a sentir cuidados, con la chance de tener formación de calidad NBA en una liga competitiva”.