New Orleans se recuperó de las tres caídas al hilo con una clave victoria sobre Miami por 110 a 104, de local. Jrue Holiday se destacó con 20 puntos, seis rebotes, seis asistencias y tres robos.

Los Pelicans venían de una semana durísima, debido a las derrotas ante los Lakers, Minnesota y Dallas. Sin embargo, el elenco de Alvin Gentry volvió a tomar confianza en la lucha por la clasificación a Playoffs, ya que perdieron los Grizzlies y los Trail Blazers.

El conjunto de Luisiana se aprovechó de un elenco de Florida muy impreciso en los triples (27,3%). La única excepción fue Duncan Robinson (24 tantos y 8-14), quien se convirtió en el primer jugador no drafteado de la historia de la NBA en anotar más tiros externos en una sola temporada (226).

Uno de los jugadores determinantes en el dueño de casa fue Lonzo Ball, por sus aptitudes en el afán de darle mayor fluidez a la ofensiva. El base condujo los avances con 16 unidades (3-7 detrás del arco), nueve tableros y ocho pases gol. En tanto, Jrue Holiday (20, seis, seis y tres recuperos) relució su menú de habilidades para desequilibrar a una de las defensivas más sólidas de la liga.

También, Brandon Ingram (4-20 en tiros de campo) escondió su discreta actuación con un triplazo en el último minuto. Ante las embestidas de Robinson y Butler (28 puntos, ocho rebotes, seis asistencias y tres robos), el alero ayudó al local a conservar una ventaja que terminó siendo ajustada, pero que bastó para seguir luchando por el objetivo.

 

A su vez, Zion Williamson sumó los números suficientes en el afán de motivar al equipo a disputar la recta final con ilusiones. El primero del Draft 2019 terminó con 19 unidades, seis tableros y dos bloqueos.

Con este resultado, New Orleans extendió su récord a 27 triunfos y 36 derrotas. Este domingo volverá a medirse con Minnesota a las 16.30, esta vez de visitante. Tres horas y media después, Miami (40-23) viajará a la Capital con el fin de enfrentarse con Washington.