Minnesota derrotó a New Orleans por 139 a 134, de visitante, y obtuvo su tercer triunfo en la era Russell-Towns (aunque no jugó). Malik Beasley se destacó con 28 puntos (4-5 en triples).

Fue un duelo de ofensivas eficientes, pero de defensas vulnerables. Se trata de dos equipos que poseen un gran potencial de cara a un futuro no tan lejano, aunque todavía necesiten madurar.

Los Pelicans tuvieron un tercer cuarto explosivo, ya que pasaron al frente por medio de una racha de 20-9 en los primeros 4m21s. Zion Williamson tenía en claro la intención del equipo de luchar por un lugar en los Playoffs, debido a que sumó 25 tantos, cinco rebotes ocho asistencias y cuatro robos. En tanto, Jrue Holiday (27, 10 y 12), Lonzo Ball (26 (7-10 detrás del arco), cinco, ocho y tres) y Brandon Ingram (24 (3-7), tres, cuatro y dos) acompañaron al ala-pivote elegido en el primer puesto del Draft 2019.

Sin embargo, los Timberwolves les prohibieron de un desenlace feliz, respondiendo con una ráfaga de 20 a 5. D’Angelo Russell lideró dicha racha con el objetivo de festejar por segunda vez, desde su llegada a la franquicia. El base terminó con 23 unidades (tres aciertos en tiros externos) y ocho pases gol. Además, Malik Beasley estuvo encendido desde el perímetro, y por ende anotó 28 (4-5) y repartió cuatro.

Otros jugadores destacados de la visita fueron James Johnson (19 puntos, seis rebotes, cinco asistencias y dos robos), Juancho Hernangómez (16, ocho, dos y tres) y Jordan McLaughin (13 y entregó seis), quienes están aprovechando al máximo sus oportunidades en el equipo.

Con este resultado, Minnesota extendió su récord a 18 victorias y 41 derrotas. Esta noche recibirá a Chicago a las 22. Una hora y media más tarde, New Orleans (26-35) visitará a Dallas.