El equipo de Scott Brooks dilapidó una rápida ventaja de 18 puntos, pero venció a los Nets por 110-106 en la capital. Bradley Beal volvió a ser la figura, pero se retiró enojado por un test antidopaje.

Sólo un equipo de los no posicionados en el Top 8 del este tiene chances de decir presente en los Playoffs, y ese es Washington Wizards. El equipo de Scott Brooks no cuenta con una pieza clave como John Wall desde el 2018, pero aprendió a jugar sin él, a través del estelar Bradley Beal, como de su combinación de jugadores jóvenes y veteranos.

Este miércoles por la noche, el equipo capitalino dio otro paso firme en su ilusión de decir presente en los Playoffs: venció a los Brooklyn Nets en casa por 110-106. Así, alcanzó una marca de 21-36, además de su quinto triunfo en las últimas presentaciones, para achicar el margen con el elenco neoyorquino, que sumó su segunda caída en fila y quedó séptimo en la región con un 26-31.

El dueño de casa puso en aprietos al elenco de Kenny Atkinson desde el arranque, cuando montó un parcial de 31-17 tras gozar una diferencia máxima de 18 puntos. El par de ala-pivotes de Rui Hachimura (17) y Davis Bertans (14) acompañó bien a Beal (30 puntos, cinco rebotes, cinco asistencias y tres robos) durante el tramo, encajando dos triples cada uno para que el equipo combine seis (los otros dos llegaron por Beal e Ish Smith). Del otro lado, sólo Caris LeVert (34 puntos, seis rebotes y siete asistencias) tuvo una buena presentación durante el tramo, aportando seis de las 17 unidades de su equipo.

Pese a la rápida desventaja, Brooklyn no tiró la toalla y supo encontrar el camino de emparejar la historia. El equipo visitante reaccionó a través del gran nivel de LeVert, quien fue bien acompañado por DeAndre Jordan (16 puntos y 16 rebotes), Spencer Dinwiddie (18) y Taurean Prince (13). El combinado vestido de gris llegó a pasar al frente (84-81) a falta de 30 segundos en el tercer cuarto gracias a una bomba de Garrett Temple (8), su única en nueve intentos a lo largo del encuentro.

No obstante, Washington, que no jugó bien, llegó a ganar el encuentro gracias a que no hubo un jugador tan determinante en el parquet como Beal. El escolta acertó tres triples para sumar nueve de sus 17 puntos en el tramo. Brooklyn llegó a tener chances de ganarlo gracias a Dinwiddie, pero falló en la última acción del partido, en la que Beal encontró a Robinson para que este clave el triple que le dio la victoria al dueño de casa.

Tras el partido, Beal habló con los medios y mostró su furia por un test antidopaje sorpresivo. El escolta lleva un promedio digno de All-Star, al que no fue llamado, y hará todo lo que tenga a su alcance para intentar meter a su equipo en la postemporada.