Oklahoma llegó a mandar por 24 puntos en la primera mitad, pero bajó el ritmo anotador en la segunda mitad y acabó superando a los Bulls como visitante por 124-122.

No fue el martes ideal para el Oklahoma City Thunder, que aspiraba a tener un cómodo triunfo en Chicago. El equipo de Billy Donovan, sexto en el oeste con una marca de 36-22, no pudo lograrlo, pero trabajó arduamente para imponerse por 124-122.

Durante la primera mitad, todo parecía indicar que la visita estaba en ritmo hacia un triunfo tranquilo. Fue notablemente superior en ataque, con un gran movimiento de pelota liderado por Chris Paul (19 puntos, nueve asistencias, tres rebotes y un robo) para aprovechar las esquinas. En este estilo de juego, Danilo Gallinari (24) y Terrence Ferguson (11) le sacaron el mayor jugo a su capacidad triplera, anotando cinco y tres bombazos respectivamente, para combinar 28 de los 72 puntos el elenco en tramo. El Thunder llegó a gozar por 24 tantos, mientras que se fue al descanso con un 72-55.

El problema del equipo de Billy Donovan inició en el tercer cuarto, cuando mantuvo su estilo de juego, pero no estuvo fino de cara al aro. A partir de estos errores, el de Jim Boylen supo ser letal de contraataque, gracias a las notables producciones de Zach LaVine (41 puntos, cinco rebotes, cuatro asistencias y un robo) y Coby White (35 tantos, siete rebotes y tres asistencias). A través de este tándem, el elenco Bull montó un 38-19 para irse a la última docena de minutos con un favorable 93-91.

Ante la falta de precisión desde lejos, Oklahoma optó por atacar la pintura es pos de sumar cerca del aro ante una defensa frágil, como también limitar las salidas rápidas del rival. Chicago llegó a estar cuatro unidades por delante en el tramo, pero no aguantó ante el poderío físico de la visita, que logró pasar al frente tras dos dobles consecutivos de Steven Adams (16 puntos, nueve rebotes, tres robos y tres tapas).

Así, el juego se definió en los últimos dos minutos, donde el Thunder se impuso a partir de la experiencia de Paul como de la efectividad de Shai Gilgeous-Alexander (21 puntos y 11 rebotes) a la hora de los tiros libres. Pese a esto, Chicago tuvo dos chances de acertar triples a través de LaVine para ganarlo, pero el ex Minnesota no los pudo aprovechar y Oklahoma se impuso 124-122.