Derrick Jones Jr supo ser creativo con sus volcadas y se consagró campeón del Slam Dunk Contest de Chicago 2020. Sin embargo, el ruido quedó encima de Aaron Gordon, quien debería haberse alzado con el trofeo.

Las consagraciones de Bam Adebayo en el Skills Challenge y Buddy Hield en el Three-Point Contest dejaron la mesa servida para el concurso de volcadas en Chicago 2020. El principal atractivo de la jornada era la reaparición de Aaron Gordon, quien mereció ganarle el título a Zach LaVine en 2016, pero que se quedó con las manos vacías a causa de los jueces.

La primera ronda distó de la polémica: Dwight Howard tuvo dos intentos buenos, uno de ellos con homenaje a Kobe Bryant, pero no lo suficientes para escaparle al último puesto; Pat Connaugthon sorprendió al emular a White Men Can’t Jump (la película Los blancos no pueden saltar), como al luego volcarla sobre el interminable Giannis Antetokounmpo. El de Milwaukee merecía más, pero estuvo lejos del par de Derrick Jones Jr y Aaron Gordon, que fueron superiores al resto para meterse en una final lógica.

Jones Jr dio el puntapié en la final con una clavada notable: con dos personas delante y una de ellas sosteniendo la pelota, la atrapó con su mano derecha, la pasó a su mano izquierda por entre las piernas y la finalizó con potencia. Un 50 (la máxima calificación posible) cantado.

La primera de Gordon no fue tan llamativa, aunque tampoco tan simple. Al traer a un largo grupo de porristas a la cancha, uno esperaba una mayor participación por parte de ellas. Sin embargo, flotó sobre una persona, la agarró con su derecha y la volcó de reversa. Podía ser para un poco menos de 50, pero los jueces le dieron la mayor nota.

La segunda del alero de Miami volvió al recurso de pasar la pelotas entre las piernas. No obstante, la potencia del salto fue notable, como también el movimiento aéreo. Por repetición podía ser menos de 50; sin embargo, lo fue.

Gordon forzaría el desempate en un alley-oop que recibió de Markelle Fultz. Tras fallar dos intentos, la agarró con su mano derecha, hizo un giro 360° y la clavó. ¿La mejor de las cuatro? Probablemente, más allá de los errores previos.

Jones Jr se mostró sin ideas. Hizo un alley-oop, la recibió en el aire, la mandó entre sus piernas y se colgó. ¿Merecía 50? No, porque abusó de un recurso ya utilizado. Pero, nobleza obliga, fue una volcada difícil de lograr.

La repetición continuaría en el desempate. Gordon también apeló a una entre las piernas y sobre una persona. Los jueces le dieron un 50 para que haya un segundo tiebreak.

El de Miami sabía que estaba en aprietos por su falta de creatividad y apeló a un recurso muy menospreciado: saltar desde la línea de tiros libres. Si bien ya había sido visto en otros concursos (por Michael Jordan y Zach LaVine), voló y casi completa un Windmill (giro con el brazo) antes de clavarla. Para los jueces, que anteriormente habían juzgado repeticiones con 50, fue para un 48.

Acá es donde apareció la verdadera polémica. Aaron Gordon saltó sobre Tacko Fall, un gigante de 2,31 mts, para cerrar su concurso. El del Magic flotó sobre el pívot de los Celtics y, si bien este debió agacharse, la volcó demostrando la mejor de toda la noche. ¿Debía ser 50? Sí.

Pero, ¿qué pasó? Según lo que comentó la periodista Ramona Shelbourne, Common, uno de los jueces del certamen, le dijo que entre ellos habían hablado que estaba muy parejo y que habían arreglado un empate. La idea era darle un 48 a ambos y que el trofeo quede repartido, pero en el intento de Aaron Gordon hubo un juez que cambió su pensamiento en el último segundo.

Si bien esto no fue confirmado, las sospechas giran en torno a Dwyane Wade. Wade fue compañero de Derrick Jones Jr en el Miami Heat, es la máxima leyenda de la franquicia y es el más cercano a haber tomado esta determinación.

Como sea, Jones Jr se alzó con la corona, mientras que luego Gordon señaló que era la segunda vez que se sentía robado y que no volvería a participar. Un show arreglado que acabó en el retiro de uno de los mejores que vimos en los últimos años.