Denver venció 98-95 al Jazz en Utah con apenas siete jugadores disponibles. El equipo de Michael Malone dio vuelta un partido en el que llegó a perder por 15 puntos, principalmente gracias al notable juego del tándem Jokic-Murray.

No era una noche fácil para los Denver Nuggets. Tras concretarse el movimiento a cuatro bandas del martes, y luego de vencer a Portland, visitó al Utah Jazz sin sus tres suplentes que eran claves como Malik Beasley, Juancho Hernangómez y Jarred Vanderbilt, mientras que tampoco contó con los lesionados Will Barton, Jerami Grant, Paul Millsap, Mason Plumlee y Michael Porter Jr.

En este contexto, el equipo de Michael Malone se presentó con tan sólo siete jugadores, entre ellos los novatos Vlatko Cancar (4) y P.J. Dozier (5). Pese a estar en una clara posición de desventaja, demostró una vez más que es uno de los equipos menos seguidos pero más duros de la liga al vencer al Jazz por 98-95.

Utah llegó a tomar una rápida ventaja máxima de 15 puntos a través de la profundidad de su plantel, como también del goleo externo, el cual fue liderado por Mike Conley (21 puntos, ocho rebotes y cinco asistencias) con cinco triples. El dueño de casa encajó 11 de sus 13 lanzamientos externos anotados en el juego durante la primera mitad, mientras que se fue al descanso con un favorable 57-51.

No obstante, la visita estuvo lejos de tirar la toalla. Malone hizo una gran labor para extender la defensa de su equipo al perímetro y ofrecerle a su rival la chance de atacar la pintura. Pese a esto, estuvo rápido en las rotaciones, le quitó el goleo fácil, mientras que en el otro costado encontró el brillo de sus estrellas. Nikola Jokic (30 puntos, 21 rebotes -seis ofensivos- y 10 asistencias) fue indomable para Rudy Gobert (16 y 14), mientras que pudo encontrar descargas en Jamal Murray (31) y Monte Morris (15).

Pese a la gran labor de Denver, que tomó la ventaja en el inicio del último cuarto, Utah llegó a tener un margen de ocho puntos (92-84) a falta de 5:27 para el final.

Contra todos los pronósticos, la visita forzó cuatro pérdidas, mientras que apenas permitió que su rival encaje apenas uno de sus siete tiros de campo restantes en el juego. En el otro costado, todo giró en torno a Jokic, quien se hizo valer en la pintura, como también asistió a Morris para que este castigue de media distancia.

Un step-back del serbio llegó a devolverle la ventaja al equipo de Colorado, mientras que Utah no supo responder y le dio la chance a Harris de liquidarlo desde la línea de tiros libres.

De esta manera, Denver cerró el miércoles con dos victorias en fila y en el tercer lugar del oeste a partir de su marca de 36-16. Su próximo compromiso será el sábado, cuando viaje a Phoenix para medirse con los Suns a las 23hs. Este será el segundo de sus dos juegos al hilo en territorio enemigo.

Por su parte, luego de un inicio de año que parecía ilusionar a todos, Utah acumuló su quinta derrota en fila y la sexta en los últimos diez juegos. Así, pasó de ser el escolta de la región a caer al quinto lugar, con un récord de 32-18. El equipo de Quin Snyder buscará responder el viernes, cuando reciba a los Portland Trail Blazers (sábado a las 00:30 de Argentina por la diferencia horaria con Estados Unidos).