Memphis se impuso sobre New York por 127 a 106, de visitante. Sin embargo, el final del juego quedó manchado por un tumulto ocasionado entre Jae Crowder, Elfrid Payton y Marcus Morris.

Los Grizzlies no están pensando para nada en la reconstrucción. Con la victoria en el Madison Square Garden, acumularon cuatro partidos ganados de forma consecutiva y se mantuvieron octavos en el Oeste.

Ja Morant volvió a deleitar a los fans con sus habilidades, tanto para anotar como para asistir. El novato se lució con 18 puntos (7-13 en tiros de campo), 10 asistencias y dos robos. Asimismo, Dillon Brooks (27 y 3-5) y Jae Crowder (18, 4-6 y siete rebotes) estuvieron muy certeros desde el perímetro.

Pero los últimos 50 segundos quedaron marcados por una pelea entre Jae Crowder y Payton. Es que el alero del conjunto visitante recuperó el balón en la salida rival e intentó un tiro exterior. Como no le gustó al base del dueño de casa, teniendo en cuenta que la historia estaba sentenciada, decidió correr hacia el contrario y tirarlo al piso de un empujón. Esto ocasionó un tumulto que sumó a un tercer protagonista, Marcus Morris.

El ala-pivote dijo en la conferencia de prensa post-partido que Crowder tenía “tendencias femeninas”. Inmediatamente, el jugador de la franquicia neoyorquina se vio obligado a pedir disculpas en las redes sociales, debido a los comentarios ofensivos.

Y el desenlace ofreció dos anécdotas más: la primera, fue un anuncio en Twitter de Rachel Nichols (periodista de ESPN) que los Knicks le cortaron el agua caliente al vestuario visitante. Los de Tennessee tuvieron dificultades para ducharse. Y además, los hinchas locales terminaron gritándole al dueño (James Dolan) que vendiera la franquicia.

Otro capítulo en el mediocre presente de New York, que ahora cayó al anteúltimo puesto del Este (13-36). Su próxima presentación será este viernes a las 21, en Indiana. Una hora más tarde, Memphis (24-24) visitará a New Orleans con el fin de cosechar por primera vez un récord positivo en la fase regular.