Los texanos llegaron a mandar por 11 puntos en el tercer cuarto, pero tuvieron un cierre para el olvido y cayeron ante los Bulls por 110-109. Así, sumaron su tercera derrota en fila y quedaron todavía más complicados de acceder a los Playoffs.

Después de la dolorosa pérdida de Kobe Bryant, tan sólo dos equipos tuvieron que jugar un back-to-back, ambos texanos. Por un lado, los Rockets tuvieron que viajar a Utah para medirse con el Jazz, mientras que los Spurs se trasladaron de San Antonio a Chicago para un enfrentamiento con los Bulls en la noche de este lunes.

A diferencia de Houston, Pop contó con todos sus jugadores importantes, exceptuando a LaMarcus Aldridge. Y, en contraste con los Rockets, fue sorprendido por un local que se mostró inferior durante gran parte de la noche, pero que reaccionó al final para imponerse por 110-109, propinándole así su tercera derrota en fila, además de en los últimos cuatro días.

San Antonio llegó a mostrarse en su mejor nivel durante el tercer cuarto, momento en el que el tándem de DeMar DeRozan (36 puntos y 10 rebotes) y Patty Mills (25) combinó 27 de los 37 tantos del equipo, con 16 y 11 unidades, respectivamente. Chicago no tuvo respuestas a la certeza externa del australiano, lo que le permitió al ex Toronto sacar rédito de los espacios tanto para penetrar como castigar de media distancia. Así, cerró el parcial con un 85-75 que parecía encaminar la victoria para el lado visitante.

Pero el goleo de Mills desapareció en la última docena de minutos, San Antonio volvió a depender excesivamente del buen trabajo de DeRozan y esto lo sintió en defensa. Chicago recortó la diferencia a través de Zach LaVine, quien encajó 14 de sus 23 tantos en el tramo y además asistió a Kornet para el triple que le dio la ventaja al local (96-95) con 6:09 en el reloj.

Desde entonces, el juego giró en torno a la producción de los Bulls con LaVine como bandera y a las respuestas del ex Toronto. Después de varios aciertos por ambos lados, el ex Minnesota encajó dos tiros libres a falta de dos segundos en el reloj y obligó a San Antonio a responder a través de su gran productor. DeRozan acertó el primero, pero falló el segundo. Más allá de ganar el rebote ofensivo para firmar el doble-doble, su tiro fue fuera de tiempo y desviado para evitar la derrota de su equipo.