Los Nuggets vencieron 117-110 a los Rockets en el primero de los ocho juegos del domingo en el que Kobe Bryant perdió trágicamente su vida. Los locales aprovecharon las bajas del rival y se impusieron con el serbio a la cabeza.

Estuvo lejos de ser la decisión más sensata, pero la NBA continuó con su tradicional calendario este domingo tras reconocerse la noticia que Kobe Bryant murió en un accidente de helicóptero a los 41 años.

La jornada arrancó con un minuto de silencio en Denver, en el juego que protagonizaron Nuggets y Rockets.

Los visitantes se presentaron sin varios de sus jugadores, destacándose las bajas de Harden y Chandler, quien se mostró visiblemente afectado por la pérdida de Kobe.

En lo que respectó al juego, el local supo aguantar ante las primeras rachas del equipo de Mike D’Antoni, lideradas por otro gran juego de Russell Westbrook (32 puntos, siete rebotes y siete asistencias), y luego lo dio vuelta a través de un gran trabajo de su equipo en ambos costados de la cancha.

Nikola Jokic lideró la carga con un triple-doble (24 tantos, 12 rebotes y 11 asistencias), mientras que fue bien complementado por el goleo externo de Michael Porter Jr (17 y 9), Jerami Grant (25) y Monte Morris (17-7-4), que combinó un 10/15 desde lejos, con cuatro aciertos del primero y tres de los restantes.

En esta atmósfera enrarecida, Denver (32-14) sumó un triunfo clave que lo acercó a los puestos de vanguardia del oeste, mientras que Houston (28-17) acumuló su sexta derrota entre las últimas diez presentaciones.