Zion Williamson volvió a dejar una buena impresión, pero el local no hizo los deberes y cayó ante Denver por 113-106. El equipo de Michael Malone, quien fue echado, ganó 24 rebotes ofensivos.

Después de su auspicioso se debut en la derrota ante San Antonio, todo el mundo quedó deseoso de volver a ver a Zion Williamson. Este viernes, pese a una nueva restricción de minutos, el número 1 del Draft 2019 volvió a tener una gran actuación (15 puntos -7/9 de campo-, seis rebotes y una tapa notable), pero su equipo, New Orleans Pelicans, volvió a fallar en defensa y cayó ante los Denver Nuggets por 113-106.

Cada vez que Williamson tocó la pelota, las cámaras apuntaron y los ojos del público se agrandaron, quedando a la espera de algo notable. El ex Duke no tuvo su racha triplera como ante el elenco texano, de hecho, falló su único lanzamiento exterior, pero supo manejar la presión para mostrarse efectivo desde el tiro, como también para cometer tan sólo una pérdida en 21 minutos. Así, es el jugador con mayor efectividad de campo en sus primeros dos partidos en la NBA (75%).

Pero el elenco de Alvin Gentry pagó muy caros dos errores: la falta de concepto a la hora de los rebotes defensivos, como el marcaje a lo ancho de toda la cancha. El visitante volvió a demostrar que es uno de los equipos más físicos de la liga y castigó a un rival que falló a la hora del bloqueo defensivo, mirando constantemente la pelota, lo que permitió que el rival gane 24 rebotes ofensivos, siete de ellos a través de Nikola Jokic (27 puntos, 12 rebotes, siete asistencias y cuatro robos), como seis de la mano de Jerami Grant (14-9-5).

En tanto, cuando Denver tuvo que defender, lo hizo en un buen nivel, tanto para bajar el goleo del rival a un 37,7% de campo, como también para aprovechar las esquinas. El novato Michael Porter Jr (15 puntos y 10 rebotes) fue quien más sacó rédito de estas situaciones, corriendo rápidamente la cancha y encajando tres de los 13 bombazos de la visita en la noche.

Estos constantes errores hizo que el local, que había achicado a un margen de un punto en los primeros minutos del tercer cuarto, pase a caer por 15 unidades, la mayor distancia del juego, en el mismo tramo. Todo esto en un período en el cual Michael Malone, entrenador de la visita, fue expulsado por discutir con los árbitros.

Desde entonces, New Orleans se acercaría a través del goleo externo de J.J. Redick (18), quien encajó cinco de los siete triples que intentó, mientras que una bomba de Josh Hart (15) achicó el margen a tres puntos con 1:19 en el reloj. Ahí fue cuando Denver no volvió a permitir un tiro de campo y liquidó el juego a través del tridente de Will Barton (13), Torrey Craig (15) y Grant.