El equipo de Carlisle cerró su back-to-back con un triunfo en Sacramento por 127-123. El esloveno firmó su 20° triple-doble de la carrera y quedó a uno de Jason Kidd, el Maverick con más triples decenas.

Después de vencer a Golden State en San Francisco, Dallas no tuvo descanso y volvió a presentarse este miércoles por la noche, esta vez en Sacramento para un duelo ante los Kings. Pese al cansancio, el equipo de Rick Carlisle demostró su superioridad en un juego que acabó por 127-123 producto al flojo último cuarto de la visita.

Si bien el trabajo colectivo general de ambos equipos fue muy diferente, la gran razón de la victoria texana fue el extraordinario trabajo de Luka Doncic. El esloveno firmó su vigésimo triple-doble de la carrera con 25 puntos, 17 asistencias y 15 rebotes, pese a no haber convertido ninguno de sus cinco intentos lejanos al aro.

El local tuvo buenas producciones por parte de su tándem perimetral integrado por De’Arron Fox (27 puntos, 12 asistencias y siete rebotes) y Buddy Hield (25), pero no halló el goleo necesario por parte de su banca (38-23). Así, permitió 71 puntos en la primera mitad, cedió una ventaja máxima de 16 tantos e ingresó al último cuarto con un adverso 108-93.

Cuando todo parecía indicar que la visita iba a sellar un cómodo triunfo de la mano de sus suplentes, estos bajaron el rendimiento y permitieron una levantada del local que complicó las cosas. Harrison Barnes (25) encabezó un parcial de 30-18 que llegó a arrimar al dueño de casa a tres unidades con 10 segundos en el reloj.

Por la falta de tiempo, el equipo de Luke Walton se vio obligado a cortar con falta y enviar a Seth Curry (21) a la línea de tiros libres. El escolta acertó el primero de sus lanzamientos, pero falló el segundo, lo que le dio al local la chance de correr en busca del milagro. Bjelica sacó un tiro forzado por la diferencia en el marcador, pero la pelota no ingresó al aro y Dorian Finney-Smith aseguró el rebote para sellar el triunfo.