San Antonio consiguió un gran triunfo en Toronto al remontar una desventaja de 18 puntos para imponerse por 105-104. DeMar DeRozan, ex Raptors, fue el gran líder de la victoria del equipo de Gregg Popovich.

Fue una noche de regresos en Toronto. DeMar DeRozan se presentó por segunda vez como jugador de San Antonio ante la franquicia que lo vio nacer y ‘sacrificarse’ para permitir la obtención del primer título de la historia de la mano de Kawhi Leonard. Por eso, el público no hizo otra cosa que ovacionarlo cuando fue presentado.

En tanto, el tándem de Pascal Siakam (15) y Norman Powell (20) volvió a decir presente en el elenco titular de Nick Nurse tras recuperarse de sus lesiones.

En este contexto, San Antonio consiguió un triunfazo para ratificar que es el equipo más impredecible de la liga. Luego de caer en la jornada del viernes ante Memphis y quedar noveno en el oeste, el equipo de Gregg Popovich remontó una desventaja de 18 puntos para imponerse por 105-104.

El dueño de casa montó su ventaja a través del cuarteto de Kyle Lowry (16 puntos y 15 asistencias), Serge Ibaka (21 tantos y 14 rebotes), Powell y Siakam. No obstante, estuvo lejos de encontrar el rendimiento deseado por parte de sus suplentes, lo que le dejó la puerta abierta al elenco texano hacia la remontada.

San Antonio no perdonó en el cierre. DeRozan tomó las riendas y dibujó una de las mejores volcadas de la temporada al clavarla sobre Boucher, lo que impulsó al resto del equipo, que luego abrió el último cuarto con un 19-5 para dar vuelta el juego a falta de 6:34 para el cierre.

Toronto reaccionaría cuatro minutos después, una vez que su rival tomó una ventaja de nueve unidades (100-91). El tridente de Lowry, Powell e Ibaka combinó tres triples en fila para igualar la historia, y hasta llegaría a tomar la ventaja de la mano de un tiro libre de Siakam.

No obstante, Marco Belinelli, de mala temporada, emergió como el héroe del elenco vestido de negro y gris. El italiano finteó un lanzamiento para mandar a volar a Siakam y luego sacar un tiro desde el eje que le dio una ventaja de dos unidades al elenco de Pop.

DeRozan luego estiraría la ventaja a cuatro unidades, pero Lowry acercó a los suyos a través de un triple. A falta de cuatro segundos, Toronto no tuvo otra opción que cortar con falta y mandar a Aldridge a la línea. Lejos de lo deseado, el ala-pívot de Portland falló ambos lanzamientos, lo que le dio a Siakam la chance de conseguir la victoria en un contraataque, pero su tiro forzado no pudo ser heróico.