Por Matías Resino (@MatyResino)

Durante la madrugada del 6 de julio se informó que Kawhi Leonard, último MVP de las finales de la NBA, iba a firmar con Los Ángeles Clippers. Pero eso no terminó ahí, ya que la súper estrella llegaba a la franquicia angelina junto a Paul George, quien finalizó tercero en las votaciones para el premio al mejor jugador de la 2018-19.

Desde ese día, la franquicia, que nunca llegó a una final de conferencia, se convirtió en favorita al anillo, de la mano de sus dos grandes estrellas y un equipo que, sin grandes nombres, había clasificado a Playoffs en la última temporada.

Todo es Hype en California. Mientras se acercaba el inicio de la temporada, la ClipperNation fue completando su plantilla. Primero firmó al pívot Patrick Patterson, mientras que también abrochó a, el ex ala-pívot de Portland Trail Blazers, Maurice Harkless. Luego, logró retener a jugadores que habían rendido en la anterior postemporada.

Una vez arrancada la competencia, se sabía que George se iba a perder los primeros diez partidos tras operarse los dos hombros. En el primer encuentro, dominaron a sus vecinos, Los Ángeles Lakers, demostrando un gran nivel en ambos lados de la cancha y con un Leonard intratable.

Además de sus dos grandes ejes, se esperaba que los Clippers sean muy buenos en defensa, ya que es lo que caracterizaba a sus jugadores titulares, sobre todo a Leonard (dos veces D-POY), George (tercero en la votación para dicho reconocimiento la última temporada) y Beverley, un base que siempre se destacó por ser muy duro y molesto a la hora de frenar rivales de toda talla.

Ahí es donde se puede encontrar el primer déficit del equipo. Lejos de lo esperado, no está siendo ese conjunto defensivo que se preveía. El equipo tiene grandes falencias y recibe muchos puntos (108,5), lo que lo lleva a ser la 14º mejor defensa de la liga, bastante lejos de lo que se atinaba. Además, uno de los lugares en donde más sufre es en la pintura, zona en la que cuenta con Ivica Zubac y Montrezl Harrell. El primero de ellos todavía no se destaca en el marcaje ni en el ataque, mientras que el segundo responde en un buen nivel, pero su baja estatura a veces lo hace padecer su desventaja física ante pivotes más grandes.

El elenco está bien armado, pero también está incompleto. Al mismo le falta un buen defensor interno, como podría ser Nerlens Noel, del Oklahoma City Thunder. El ex Philadelphia tiene un contrato bajo, y se pueden ofrecer poco por él.

La gran apuesta podría ser conseguir a Marc Gasol, quien jugó con Leonard y fue campeón en Toronto. Aquel había sido un movimiento clave para que los Raptors consiguieran el anillo.

Otro aspecto en el que deben mejorar en Los Ángeles es en la creación de juego, que perdió, y mucho, tras la salida del novato Shai Gilgeous Alexander. En el equipo titular ese bache se puede tapar con Beverley y/o George, quien está comandando bien al equipo. Pero cuando Doc Rivers rota, esa responsabilidad cae sobre los hombros de Lou Williams, quien tiene condiciones para generar juego, pero su nivel ha bajado considerablemente con el correr de los partidos.

El equipo necesita a un base puro para comandar desde el banquillo. Una buena opción podría ser Derrick Rose, quien superó lesiones y, tras una última gran temporada en los Timberwolves, sigue demostrando que está en gran nivel cuando juega para Detroit. En este aspecto, la gran apuesta sería Jrue Holiday, de los New Orleans Pelicans, un base de gran talento y con rumores de que los Clippers van tras él.

Otro rumor que ronda alrededor de la entidad californiana es el de la posibilidad de adquirir a Aron Baynes, actual pívot de los Phoenix Suns. El australiano tiene muchas cualidades en defensa ya demostradas en Boston Celtics. Además, existe la posibilidad de que vuelva del retiro el base Darren Collison, que hace unos días demostró interés por jugar en cualquiera de los dos equipos de Los Ángeles.

Si bien muchos jugadores de rol están cumpliendo cuando se los necesita en la cancha. Podrían ser traspasados para mejorar la plantilla: Landry Shamet, Jerome Robinson, Patrick Patterson y Rondey McGruder, además del pick de primera ronda de 2020 que todavía tienen en su poder.