Carmelo Anthony, Derrick Rose y Chris Paul tuvieron actuaciones fantásticas para liderar los triunfos de sus respectivos equipos y seguir demostrando sus vigencias.

El primer turno de la noche del martes puede haber confundido a más de uno. En cierto punto de la noche, hubo que revisar el calendario para ver si realmente inició el 2020, ya que las cartas definidoras de los partidos eran las mismas que en el inicio del 2010. Tras revisarlo, se dio una nueva confirmación: no hay que menospreciar a las estrellas veteranas.

Por un lado se encuentra Chris Paul, quien cumplirá 35 años en mayo. El base, de reciente arribo al Oklahoma City Thunder en un traspaso por Russell Westbrook, es el jugador más decisivo de la liga en partidos apretados y lo volvió a demostrar. Tras cosechar apenas ocho puntos en los primeros 36 minutos del juego en Brooklyn, el perimetral combinó 20 entre el último cuarto y el alargue para el 111-103.

El dueño de casa llegó a mandar por siete puntos de la mano de Taurean Prince (21 tantos y ocho rebotes) y Jarrett Allen (12 unidades, siete rebotes, dos asistencias y dos bloqueos), pero no pudo responder ante el excelso nivel de Paul en el tramo definitorio. Dinwiddie (14 puntos, cinco rebotes y seis asistencias) tuvo la chance de negarle el heroísmo en la última acción del tiempo regular, no la concretó y desde entonces el base lideró el 10-2 del alargue para conseguir la victoria.

Otro héroe que se mantiene vigente es Derrick Rose. Las lesiones y limitaciones de minutos han frenado la exitosa carrera del base de 31 años, que llegó a ser el MVP más joven de la historia de la NBA. No obstante, es el jugador más rendidor de un Detroit Pistons que está a la deriva por su flojo plantel, el cual perdió a Blake Griffin por una lesión en su rodilla izquierda.

El elenco de Dwane Casey estuvo lejos de brillar y llegó a caer por 15 puntos en el segundo cuarto ante un flojo rival como Cleveland Cavaliers. El dueño de casa logró su gran ventaja a partir de Kevin Love (30 puntos, nueve rebotes y cuatro asistencias), quien se espera que sea traspasado antes del cierre del mercado en febrero, pero falló a la hora de cerrar el partido y pagó cara su floja defensa interna.

El ex Chicago (24 unidades, siete asistencias y tres rebotes) fue el líder de la remontada para el 115-113, mientras que anotó el tiro que permitió la victoria a falta de 25 segundos en el reloj. Andre Drummond (20 puntos y 20 rebotes) luego tuvo la chance de liquidar la historia desde la línea de tiros libres, pero falló los dos intentos y le dio al local la oportunidad de ir por un alley-oop, que no se pudo concretar.

Pero el caso más llamativo de todos ellos es el de Carmelo Anthony. A diferencia de los dos armadores, el alero tuvo que aceptar que la mayoría de la liga piense que no tenía impacto y hasta pasar la última temporada con tan sólo diez juegos disputados en los Houston Rockets antes de ser cortado. Para alegría de muchos, el alero volvió a la liga a comienzo de la temporada al firmar un vínculo con Portland Trail Blazers.

Noche a noche fue demostrando que su nivel no debe ser menospreciado, pero lo hecho en el juego ante Toronto supera todo lo anterior. El alero guió a la victoria a su equipo en Canadá por 101-99 con 28 puntos, a partir de un 10/17 de campo y un 5/8 en triples. Además, se alió a Damian Lillard (20) y Hassan Whiteside (14 puntos y 16 rebotes) para remontar un juego en el que el conjunto de Nick Nurse llegó a mandar por 14 unidades de la mano de Kyle Lowry (24-4-10).

Como si el trabajo de Anthony hubiese sido poco para el triunfo, el equipo optó por él en vez de su gran estrella, Lillard, para tomar el último tiro del encuentro. Como en 2010, él recibió la pelota, rompió y tomó un lanzamiento desde casi la línea de tiros libres para sellar la gran victoria.