Los Kings vencieron a los Warriors por 111-98 en Sacramento. Los dirigidos por Luke Walton mandaron de principio a fin, mientras que los visitantes sufrieron la expulsión de Steve Kerr en la primera mitad.

Después de ser los más temidos de la liga durante seis años, los Warriors están lejos de eso en el inicio del 2020. Las bajas de Stephen Curry, Klay Thompson, D’Angelo Russell y Kevon Looney atentaron contra toda chance de dar pelea en la primera campaña tras la salida de Kevin Durant a los Brooklyn Nets.

Este lunes por la noche, la falta de nivel del equipo de Steve Kerr, que tampoco pudo contar con Draymond Green, quedó expuesta en el clásico bahiense ante Sacramento Kings, equipo que tiene como entrenador a uno de sus ex asistentes, Luke Walton. El local llegó a permitir una ventaja de seis puntos en el primer cuarto, pero desde entonces hizo valer su mayor poderío para imponerse por 111-98.

El tándem de De’Aaron Fox (21 puntos, siete asistencias y cuatro rebotes) y Buddy Hield (21 tantos, cinco asistencias, dos rebotes y un robo) lideró a un local que aprovechó la inmensa diferencia para darle rodaje a sus jugadores menos habituales. Así, también sumaron dobles dígitos: Harrison Barnes (18), Trevor Ariza (18) y Cory Joseph (12), mientras que Bogdan Bogdanovic, quien en las últimas horas fue conectado con el posible traspaso de Kyle Kuzma, no jugó.

Como si esto fuese poco, Kerr fue expulsado en el cierre de la primera mitad. El entrenador, que ya estaba malhumorado con el flojo rendimiento de su equipo, vio varias acciones no pitadas y/o pitadas en su contra, lo que lo llevó irracionalmente a insultar a los árbitros. “Abran los ojos. Abran los putos ojos”, podría ser una similitud (no tiene una traducción directa) a lo que señaló el entrenador contra la terna.

En busca de dar pelea por el ingreso a los Playoffs, los Kings (13-23) no tendrán descanso en la previa de un juego clave ante los Phoenix Suns (14-22), el cual será el martes a las 23hs y televisado por NBA TV.

Por su parte, los Warriors (9-28) continúan lejos de escaparle al último puesto del oeste. Ellos volverán a jugar el miércoles, cuando reciban a los Milwaukee Bucks a la medianoche.