San Antonio levantó una desventaja de 22 puntos y venció a Houston por 135-133 en un segundo tiempo suplementario. Lonnie Walker IV tuvo una actuación consagratoria, mientras que el par de James Harden y Russell Westbrook, pese a varios buenos números, combinó una presentación para el olvido.

San Antonio es uno de los equipos más inconstantes de la liga y eso quedó demostrado este martes por la noche. Luego de vencer a los Clippers en casa, pero caer por 44 puntos ante un flojo rival como Detroit Pistons, el equipo de Gregg Popovich remontó una desventaja de 22 tantos para vencer agónicamente a los Houston Rockets por 135-133, en un juego que debió ir a un segundo alargue.

Si bien el equipo de Pop le permitió ocho rebotes ofensivos a Clint Capela (22 puntos y 21 rebotes), 24 tiros libres a James Harden (50 tantos, nueve rebotes, cinco asistencias y cuatro robos) y un triple-doble a Russell Westbrook (19-10-10), increíblemente, nunca estuvo muy por detrás de su rival. Sin embargo, su rendimiento ofensivo estuvo lejos de ser constante y por eso cayó en una desventaja de 22 puntos al término del tercer cuarto.

Sin embargo, contra todos los pronósticos, el dueño de casa reaccionó en el último cuarto, gracias a la conducción de Patty Mills (9-6-6), el enorme aporte anotador de Lonnie Walker IV (28) y la presencia defensiva de Jakob Poeltl (seis unidades, 15 rebotes, cinco asistencias y cinco tapas). A través del tridente, y del aporte goleador del escolta que sumó 19 de sus 28 puntos en el tramo, San Antonio limitó las salidas rápidas como el envión de Houston y lo llevó a un terreno incómodo, extremadamente dependiente de Harden, que estuvo lejos de ser certero en sus lanzamientos de campo (11/38).

No obstante, la terna arbitral cometió un horror en el último cuarto. En un robo, La Barba salió de contra y la volcó en el otro costado. El efecto de la pelota pareció indicar que este había cometido un blooper y fallado el intento de clavarla, por lo que los árbitros no dieron los dos puntos. A diferencia de lo que el reglamento indica, como también que la evidencia visual era notable, el tridente de James Capera, Kevin Scott y John Butler hizo caso omiso al reclamo de todo el elenco Rocket para revisar la acción.

Esto tendría un impacto inmediato en el juego. Walker IV igualó el juego a falta de 11,5 segundos para el cierre, mientras que Harden fue bloqueado por Poeltl en el otro costado para enviar el juego al alargue. Si los dos puntos hubiesen sido otorgados, la historia podría haber acabado con un festejo visitante.

Más allá de esto, Houston quedó a merced del andar de San Antonio. Westbrook apenas sumó dos puntos a lo largo del tiempo extra, mientras que Harden fue bien defendido tanto por Walker IV, como Forbes (25-2-4) y hasta Dejounte Murray (7-5-2), quien estuvo presente en el cierre por la expulsión de Forbes.

El local tardó en liquidar la noche porque volvió a tener los baches ofensivos de los primeros 36 minutos, con poco movimiento de pelota y una ofensiva centrada en DeMar DeRozan (23-5-9). Tras dejar pasar la chance de sentenciarlo en el primer alargue, el ex Toronto no perdonó en sus viajes a la línea durante los últimos cinco minutos para sellar un triunfazo.

Los Rockets volverán a jugar este jueves por la noche, cuando viajen a Toronto para medirse con los Raptors desde las 21:30. Por su parte, los Spurs tendrán descanso hasta el viernes, jornada en la que volverán a presentarse como locales, aunque esta vez será frente a los Sacramento Kings a las 22:30.