Los Pistons aprovecharon la falta de intensidad de los Spurs y vencieron por 132-98.

Los Spurs están en una etapa de notables altibajos y lo volvieron a demostrar este domingo por la tarde-noche. Luego de dar la sorpresa del viernes al vencer a Los Ángeles Clippers, los dirigidos por Gregg Popovich tuvieron una actuación para el olvido en Detroit, donde los Pistons, uno de los más irregulares del este, les dieron una paliza que acabó con un 132-98 en el marcador.

Pese a la baja de LaMarcus Aldridge, el goleo sostenido del local no llegó por parte de gigantes como Blake Griffin (10) o Andre Drummond (9), sino por un contante juego de penetraciones (70 puntos en la pintura) combinado con triples. Los vestidos de negro no pudieron frenar a ninguno de los suplentes rivales, que combinaron 75 de los 132 tantos en la jornada. Christian Wood (28 puntos y 10 rebotes) fue el más destacado con un 11/14 de campo, y encajó dos triples, al igual que Svi Mykhailiuk (13) y Markieff Morris (20). En tanto, Luke Kennard acertó cuatro bombazos para finalizar su paso por el juego con 20 unidades.

El dueño de casa dobló a su rival en triples (15 aciertos contra siete) y tuvo un punto favorable para irse al descanso con una ventaja de 59-53. Luego, en los primeros cuatro minutos del tercer cuarto, logró un parcial de 13-4 para terminar de quedarse con las riendas del partido. San Antonio no tuvo respuestas por fuera de DeMar DeRozan (20), aunque podrá rescatar que Lonnie Walker IV (13) volvió a cumplir en los quince minutos que disputó.

Ambos equipos volverán a jugar el martes por la noche. Los Pistons viajarán a Cleveland para medirse con los Cavaliers desde las 21hs, mientras que los Spurs recibirán a los Houston Rockets a las 22:30.