San Antonio dio que hablar en la jornada del viernes tras vencer a los Clippers por 107 a 97, de local. Derrick White (cinco triples) y LaMarcus Aldridge anotaron 17 puntos cada uno.

Los Spurs eran uno de los equipos de la liga que se encontraban en el ojo de la tormenta. Es que habían perdido diez de los últimos once partidos, lo que los alejó de los pasajes de clasificación a Playoffs.

Sin embargo, el elenco de Gregg Popovich dejó a un lado su situación cuando se vio las caras con el conjunto angelino. Fue el primer juego de Kawhi Leonard en el AT&T Center, con la camiseta de su nuevo equipo. Lo que no cambió fue la intención del público de abuchear al alero que pidió el traspaso de la franquicia en 2018.

El dueño de casa se mostró nuevamente motivado en el afán de imponerse sobre La Garra, quien forma parte de uno de los mejores equipos del Oeste. El resultado fue favorable porque contó con una virtud que todavía no había encontrado en la fase regular. Se trató nada más ni nada menos de la defensiva, que permitió el parcial de 55 a 41 entre el segundo y tercer período.

LaMarcus Aldridge (17 unidades, ocho tableros y cuatro bloqueos) y Jakob Poeltl (seis, seis y cuatro) se encargaron de proteger la pintura de los texanos, en distintos momentos.

Asimismo, la efectividad en los triples fue otro aspecto importante para los locales, que venían con inconvenientes en dicho rubro. Derrick White (17 tantos y cinco aciertos detrás del arco) y Patty Mills (13 y tres) estuvieron muy certeros desde el perímetro. Bryn Forbes (12 y dos) y Trey Lyles (10 y dos) tuvieron sus aportes en ataque.

 

Con este resultado, San Antonio extendió su récord a siete victorias y 13 derrotas. Este domingo visitará a Detroit a las 19 horas. En cambio, los Clippers (14-6) recibirán este lunes a Washington a las 00.30 (después del domingo).