Los Warriors fueron superiores a los Bulls y se impusieron por 104-90 en San Francisco. Paschall y Burks combinaron 48 puntos para encabezar el triunfo.

Tras las bajas de Stephen Curry, Klay Thompson y D’Angelo Russell, Golden State quedó como el equipo más inconstante de la liga. El equipo de San Francisco tiene noches en las que parece incapaz de competir en la NBA, mientras que hay otras en las que parece tener el potencial necesario para dar la sorpresa y pelear por el octavo puesto en el oeste. Este miércoles, tuvo una de esas del segundo estilo.

El equipo de Steve Kerr estuvo en un nivel mayor al de Chicago Bulls, que no tuvo respuestas a lo largo de toda la noche y no pudo evitar una caída por 104-90 en el Chase Center. Si bien el juego fue parejo en un buen tramo, la visita jamás encontró respuestas por fuera de Zach LaVine (36 puntos, cinco rebotes y cinco asistencias) y Tomas Satoransky (17-7-7).

Draymond Green (siete puntos, ocho asistencias, cinco rebotes, tres robos y dos tapas) lideró el esfuerzo defensivo del combinado local, mientras que el equipo tuvo a cinco jugadores en doble dígito. Eric Paschall (25-7-3) volvió a ser el más destacado, mientras que Burks bordeó el triple-doble (23-10-7). También se destacaron Omari Spellman (13 unidades y 11 rebotes), Marquese Chriss (11) y Glenn Robinson III (11).

Ambos equipos volverán a jugar el viernes por la noche. Los Warriors viajarán a Miami para medirse con el Heat desde las 22hs, mientras que los Bulls chocarán con los Trail Blazers, en Portland, a la medianoche.