El equipo de Ryan Saunders encajó 18 triples para imponerse en San Antonio por 113-101. El par Wiggins-Towns combinó 49 puntos.

Después de una victoria sobre Nueva York, San Antonio volvió al ruedo este miércoles por la noche y volvió a mostrar la falta de balance en su juego. Sin un defensor exterior como DeMarre Carroll y en otra actuación para el olvido de Marco Belinelli, el elenco texano llegó a estar al frente en el último cuarto, pero no aguantó ante un equipo de Minnesota que fue mucho más certero para imponerse 113-101.

Al igual que en el juego pasado entre sí, el conjunto de los Timberwolves se impuso a través de su lanzamiento externo. Mientras San Antonio no apuesta por su tiro de tres puntos y opta por el lanzamiento de media distancia, Keita Bates-Diop (16) encabezó el goleo lejano con cuatro de los 18 aciertos del equipo en la noche. Por su parte, el tándem integrado Andrew Wiggins (26) y Karl-Anthony Towns (23 tantos, 14 rebotes y seis asistencias) encajó tres bombazos cada uno, mientras que Josh Okogie (11) y Jarrett Culver (10) sumaron dos.

El dueño de casa volvió a mostrarse incapaz de frenar el ataque de su rival, que cometió más pérdidas (11-3), pero que supo responder a sus fallos con una buena combinación de juego interno-externo. De esta manera, llegó a gozar de una diferencia máxima de 15 puntos antes del bocinazo final.

Pese a la derrota, San Antonio halló puntos altos en sus jóvenes. Derrick White le quitó el puesto de base titular a Dejounte Murray, aunque ambos rindieron en un buen nivel cuando estuvieron en cancha. En tanto, Lonnie Walker IV sumó 11 puntos en 13 minutos y fue reconocido por sus compañeros, más allá del resultado adverso. Por su parte, Jakob Poeltl ratificó que debe ser el pívot titular, más allá de la presencia de Trey Lyles.