Los Lakers vencieron 114-110 a los Pelicans en el primer regreso de Anthony Davis a Nueva Orleans y sumaron su noveno triunfo consecutivo. De esta manera, alcanzaron una marca de 16-2 para continuar en la cima del oeste. Además, LeBron James fue el jugador más joven de la historia en superar la barrera de los 30.000 puntos.

En la previa del día de acción de gracias, hubo una gran reunión en Nueva Orleans, aunque no por eso fue deseada. Luego de protagonizar una de las polémicas de la última temporada, y de partir en el verano hacia Los Ángeles (Lakers), Anthony Davis regresó a Nueva Orleans por primera vez este miércoles por la noche. Pese a los constantes abucheos, La Ceja (41 puntos y nueve rebotes) estuvo en un altísimo nivel para liderar el festejo californiano por 114-110.

Más allá de la gran cantidad de bajas en el local, incluyendo las de Lonzo Ball, Derrick Favors y Zion Williamson, la visita tuvo que trabajar arduamente para continuar en la senda triunfal. El elenco californiano no halló un buen rendimiento ofensivo por fuera de su par de estrellas, mientras que en la primera mitad recibió 12 de los 17 triples encajados por el rival para ir al descanso con un adverso 64-54.

La situación no mejoró en el tercer cuarto, momento en el que el dueño de casa llegó a gozar de una ventaja máxima de 15 puntos. De la mano de Jrue Holiday (29), Brandon Ingram (23) y J.J. Redick (18), el conjunto Pelican puso en aprietos a un equipo de Frank Vogel que no podía dar con la tecla, pese al buen rendimiento de Davis.

Sin embargo, cuando todo parecía indicar que el equipo de Alvin Gentry iba a cerrar la noche con un batacazo, el conjunto vestido de dorado y púrpura reaccionó. Davis se alió todavía mejor con un histórico LeBron James (29-3-11), quien alcanzó sus 30 mil puntos en la carrera y fue el jugador más joven en lograrlo, con 34 años y 333 días. En tanto, Caruso hizo una buena labor defensiva para frenar a Holiday y Kuzma (18) hizo su natural aporte anotador para que el equipo reaccione.

Pese a la gran levantada del equipo angelino, el local tuvo cinco chances de ganar el encuentro en los últimos dos minutos, pero no las pudo aprovechar. Primero, Ingram le dio la ventaja al equipo, pero luego este defendió mal y Kuzma respondió con un triple. Después, Hart tuvo la chance de igualar la historia desde la línea de tiros libres, pero falló el primero de sus dos tiros. Más tarde, Ingram y Redick contaron con oportunidades de retomar la ventaja, aunque fallaron. Por último, Davis coronó su gran noche con un robo en una salida de costado para sellar la historia.