Luego de un pésimo partido ante Toronto, el pivote fue el mejor de Philadelphia en la victoria sobre Sacramento por 97-91.

Después de caer ante Toronto en el primer cruce post-semifinales de conferencia, Philadelphia se vio obligado a volver al triunfo este miércoles por la noche. Lejos de tener un buen rendimiento como equipo, el elenco de Brett Brown sufrió una noche más turbulenta de lo deseado ante Sacramento Kings, pero acabó imponiéndose por 97-91.

No obstante, el dueño de casa se impuso de la mano de un indomable Joel Embiid. Luego de tener un rendimiento para el olvido ante uno de sus mayores e impensados némesis de la liga, Marc Gasol, y registrar cero puntos con un 0/11 de campo en el juego ante el elenco canadiense, el camerunés se redimió con 33 puntos, 16 rebotes (cuatro ofensivos) y dos tapas. El africano fue imparable tanto para Richaun Holmes (3) y Dewayne Dedmon (18 y 6).

El conjunto Sixer llegó a quedar en jaque en la primera mitad ante la lesión del isquiotibial derecho de su mejor tirador, Josh Richardson, (9), mientras que halló un menor goleo del esperado por Ben Simmons (10-14-5) y Tobías Harris (14). Sin embargo, Embiid hizo valer su poderío físico en la segunda mitad y lideró un parcial de 50-45 en la segunda mitad para sellar la victoria.

Sacramento llegó a tener a Buddy Hield (22) y Bogdan Bogdanovic (17) como mejores anotadores, pero entre ellos combinaron un 16/35 de campo. Esa falta de goleo se replicó en el resto del equipo, que apenas cosechó puntos en el 41% de las oportunidades y llegó a caer por 17 puntos antes de maquillar el resultado.