San Antonio le puso fin a la racha de ocho caídas seguidas en New York, con un cómodo triunfo por 111 a 104. LaMarcus Aldridge (23) y DeMar DeRozan (21) combinaron 44 puntos.

Los Spurs venían dando mucho que hablar por la prolongada sequía que estaban sufriendo en este inicio de temporada. No obstante, cerraron la gira de cuatro partidos consecutivos con una sonrisa.

Es que el elenco de Gregg Popovich retornó a la victoria en el Madison Square Garden, luego de ocho derrotas al hilo. Y LaMarcus Aldridge y DeMar DeRozan se encargaron de silenciar las críticas por un momento, gracias a la eficiencia en ataque. El ala-pivote se reencontró con su mejor versión y fue el máximo anotador con 23 unidades (dos triples), además de sumar seis tableros y tres robos. En tanto, el escolta lo acompañó convirtiendo 21 y bajando nueve.

También, el conjunto texano anduvo enchufadísimo en un rubro que no se suele destacar, los tiros externos. El 52,2% de efectividad (12-23) fue determinante para sacar la diferencia ante los Knicks. Patty Mills (17 tantos y cinco conversiones), Trey Lyles (12 y tres) y Marco Belinelli (ocho y dos) bombardearon el área de los dirigidos por David Fizdale.

Por otro lado, Jakob Poeltl le dio una mano a LaMarcus Aldridge en la pintura, aprovechando así su lugar en el quinteto inicial. El pivote austriaco completó un doble-doble, 10 puntos y 11 rebotes.

Con este resultado, San Antonio trepó hasta la 11° posición del Oeste, con un récord de 6-11. Este lunes regresará al AT&T Center para volver a medirse con los Lakers, a las 22.30. En cambio, New York (4-12) jugará nuevamente en casa esta noche (20 horas), frente a Brooklyn.