Los Lakers obtuvieron una sufrida victoria sobre Memphis por 109 a 108, de visitante, y ganaron su séptimo partido seguido. LeBron James (30) y Anthony Davis (22) combinaron 52 puntos.

Los Grizzlies estaban disfrutando de una noche especial, en el primer encuentro de la fase regular con la inolvidable camiseta retro. Parecía que el espectáculo era redondo, ya que estaban al frente por una máxima de 45-30 en el segundo cuarto. Ja Morant se mostró a un nivel superlativo, ya que sumó 26 tantos, seis asistencias y cinco robos.

De todos modos, la reacción del conjunto angelino llegó en el inicio de la segunda parte. Kentavious Caldwell-Pope (12 puntos) afiló la puntería desde el perímetro y encestó los tres lanzamientos del partido. Asimismo, Rajon Rondo (14, seis pases gol y dos recuperos) dejó atrás la expulsión del partido con Oklahoma y aportó agilidad para desequilibrar a la defensa rival.

El dueño de casa siguió luchando y llegó a estar en ventaja en la recta final. Pero ahí apareció LeBron James con su capacidad para salvar el juego. El Rey encabezó el parcial de 9 a 5 de los de Frank Vogel, en los últimos 2m23s del último período, con el fin de revertir una historia que parecía adversa. Los números finales fueron 30 unidades (dos triples), seis rebotes, cuatro asistencias y dos robos.

Anthony Davis lo acompañó con su versatilidad y destreza para fabricar oportunidades de goleo. La Ceja realizó 22 tantos (tres aciertos detrás del arco), tres recuperos y cinco tapas.

Con este resultado, los Lakers extendieron su racha a siete triunfos consecutivos y se mantuvieron primeros en el Oeste (14-2). Este lunes continuará con la gira por la División Suroeste a las 22.30, en San Antonio. Una hora y media más temprano, Memphis (5-10) visitará a Indiana.