Detroit tuvo su venganza ante Atlanta y venció por 128-103 para ponerle fin a su racha de cinco derrotas consecutivas. El equipo de Dwane Casey acabó con un 60% de efectividad de campo.

Detroit tuvo un viernes ideal. Luego de llegar a la jornada con una racha de cinco derrotas consecutivas, el equipo de Dwane Casey debía intentar frenar su mal momento en el duelo ante Atlanta Hawks, que ya se había quedado con el primer asalto entre sí en la campaña. A diferencia de aquel primer encontronazo, el dueño de casa tuvo su mejor noche en lo que va de la temporada 2019-2020 y se impuso por 128-103.

El local fue de menor a mayor en el primer cuarto. A lo largo de los primeros minutos, permitió goleo en la pintura con DeAndre Bembry (22-4-6) como líder y la visita llegó a gozar de una ventaja máxima de 10 (17-7). Sin embargo, tras un tiempo muerto, Casey ajustó las piezas en defensa y, de la mano de Bruce Brown (14 puntos, siete asistencias, cuatro rebotes, tres robos y una tapa), encontró el camino a un parcial de 26-6 (33-23) para pasar al frente.

Desde entonces, el equipo de la ciudad industrial jamás bajó la intensidad defensiva y no tuvo problemas para seguir en el camino a la victoria. Sus 13 robos y 10 tapas le dio la chance de atacar a un rival mal parado, encontrándose con la chance de mantener un 60% de efectividad de campo a lo largo de la noche, mientras que acertó 17 triples en 34 intentos (50%).

Después de Brown, el conjunto vestido de azul encontró puntos altos tanto en Andre Drummond (23 puntos y 15 rebotes -ocho ofensivos-) como en Blake Griffin (24-3-3), Markieff Morris (13), Langston Galloway (12), Derrick Rose (11) y Christian Wood (11).

Ambos equipos no tendrán descanso y volverán a jugar este sábado. Los Hawks retornarán a Atlanta para recibir a los Raptors a las 21:30, mientras que los Pistons viajarán a Milwaukee para visitar a los Bucks desde las 22:30.