Los californianos se impusieron a los Boston Celtics por 107-104 gracias a un juego defensivo notable, como también a partir de producciones claves de Lou Williams y Patrick Beverley.

A lo largo de los últimos años se escuchó que “en la NBA no se defiende” por la gran cantidad de puntos anotados tanto por parte de equipos como jugadores. Sin embargo, tanto Boston Celtics como Los Ángeles Clippers demostraron este miércoles por la noche que esta falta de intensidad defensiva no llevará a nadie a la gloria esta temporada.

En un juego muy parejo de principio a fin, los Clippers se impusieron por 107-104 en tiempo suplementario para sumar una victoria en la primera presentación conjunta de Kawhi Leonard (17 puntos, seis rebotes, tres asistencias, tres robos y dos tapas) y Paul George (25-8-5).

El partido no mostró muchas acciones de highlights, sino a dos equipos muy centrados en frenar al otro para tener chances de ganar. En este marco, Boston no tuvo una buena producción de su armador estelar, Kemba Walker (13), pero encontró en el goleo de Jayson Tatum (30) y la defensa aguerrida de Marcus Smart (15-3-8) el camino hacia una ventaja máxima de 10 puntos (86-76) a 6:15 del final.

Sin embargo, en un abrir y cerrar de ojos, el juego se emparejó. Cuando el equipo de Brad Stevens tenía que pensar, se apuró, falló en ataque y le dio el contraataque al dueño de casa, que castigó de lejos con Lou Williams (27) como bandera. El escolta encajó sus tres triples del juego en el tramo, incluyendo uno a 31,7 segundos del cierre para volver a tener la ventaja (95-94).

En la siguiente acción, Walker intentó atacar el aro, cometió una pérdida y Boston se vio obligado a mandar a Williams a la línea, que estiró la diferencia a tres al convertir sus dos lanzamientos. Pero, cuando todo parecía indicar que el partido iba a acabar en tiempo regular, Tatum desplegó un movimiento que dejó a George por el suelo e igualó el pleito. Luego, Leonard no pudo evitar que el juego vaya al alargue.

Los últimos cinco minutos mostraron a Beverley y a Smart como estrellas. El primero de ellos encajó dos bombazos para aportar la diferencia en el marcador, mientras que el segundo hizo todo lo posible en ambos costados de la cancha para que su equipo tenga la oportunidad de estirar todavía más la historia.

Pero, esta vez, Tatum falló en su lanzamiento, mientras que Leonard emergió para tapar a Walker y coronar la agónica victoria del dueño de casa. Más allá del partidazo protagonizado, el campeón con los Raptors no mostró emoción alguna y se fue al vestuario para empezar a poner la cabeza en el juego del viernes ante Houston Rockets (sábado a las 00:30 en Argentina).

Por su parte, Boston cerró la jornada con una marca de 11-3 y buscará la recuperación el viernes, en la casa de los Denver Nuggets, desde las 23hs.