Denver superó a Houston por 101 a 91, de local, y se ubicó como nuevo escolta de los Lakers. Nikola Jokic lideró la ofensiva con 27 puntos y 12 rebotes.

Los Nuggets llevaron a cabo su estilo de juego frente al rival directo en la lucha por el segundo puesto del Oeste, los Rockets. Organización defensiva y ataques espaciados caracterizaron al elenco de Michael Malone.

Y eso que tenían que bancar a una de las duplas perimetrales más intimidantes de la liga. El resultado fue más que positivo, porque le cortó a James Harden la racha de ocho partidos seguidos convirtiendo 30 tantos o más. La Barba terminó encestando 27 y cometiendo ocho pérdidas, mientras que Russell Westbrook no estuvo preciso con las ejecuciones (25 y 8-22 en tiros de campo).

El sacrificio en el propio terreno derivó en un parcial de 48 a 31 en la segunda parte. Jamal Murray no tuvo una actuación alucinante en ataque, pero sí protegió su área con seguridad (10 puntos, nueve asistencias y seis recuperos). Paul Millsap (11, seis y tres) y Torrey Craig (ocho, uno, dos y tres bloqueos) lo ayudaron en ese costado.

En cuanto a la ofensiva, Nikola Jokic fue el referente de juego, completando un doble-doble (27 unidades y 12 tableros). Will Barton (15 y siete) y Gary Harris (10 y dos triples) aportaron la potencia en los ataques al aro.

 

De esta manera, Denver (10-3) extendió su racha a tres triunfos consecutivos y ganó siete de los últimos ocho partidos. Este viernes disputará el segundo de los cuatro encuentros en el Pepsi Center (23 horas), frente a Boston. En cambio, Houston (11-4) se volverá a ver las caras este sábado con los Clippers a las 00.30 (luego del viernes), aunque en el Staples Center.