Golden State, San Antonio y Portland pasaron de competir al máximo en Playoffs, a ocupar los últimos tres lugares del Oeste. Isolation NBA repasó los hechos que generaron el presente de estos equipos.

A veces es difícil frenarse un segundo, con la vorágine de la abundante cantidad de partidos que nos ofrece la liga diariamente. Pero si recurren a la tabla de posiciones, pueden fijarse que en los últimos tres puestos del Oeste están ubicadas franquicias que fueron animadoras de la postemporada, en un tiempo muy reciente.

Sin ir muy lejos, los Warriors disputaron las últimas Finales de Conferencia frente a los Trail Blazers. Es verdad que muchos equipos de la región dieron un paso adelante en este inicio de fase regular (Dallas, Clippers, Phoenix, entre otros). Pero los dos anteriormente mencionados pudieron conservar a sus estrellas en esta agencia libre.

LA NECESIDAD DE UN PLANTEL MÁS COMPLETO

Sí tienen algo en común, que es el problema de las lesiones. El conjunto de San Francisco ya tuvo que empezar la campaña con la noticia de que Klay Thompson (rotura del ligamento cruzado anterior izquierdo) se perdería probablemente la temporada completa. Luego, se le fueron sumando otras bajas, principalmente la fractura en la mano izquierda que sufrió Stephen Curry. Y además, D’Angelo Russell y Draymond Green estuvieron afuera algunos encuentros por distintos inconvenientes físicos.

Algo similar sucedió en Oregon, sumado a que iniciaron la temporada sin Jusuf Nurkic (fractura en la pierna izquierda). Zach Collins será baja por cuatro meses, como mínimo, debido a una dislocación en el hombro izquierdo. El-ala pivote estaría ausente durante gran parte de la fase regular, lo cual es una dura pérdida en la pintura. Actualmente, los tres disponibles para jugar en el interior son Hassan Whiteside, Skal Labissiere y Anthony Tolliver, aunque los últimos dos tengan minutos muy limitados. Llegó a firmar Pau Gasol con la franquicia, pero ayer fue cortado sin haber jugado un partido (fractura en el pie izquierdo).

Como si esto fuera poco, ambos conjuntos sufren la falta de profundidad en la rotación. Por el lado de Golden State, las adquisiciones de Russell, Glenn Robinson III, Alec Burks, Willie Cauley-Stein y Marquese Chriss no fueron suficientes para cubrir las partidas de Andre Iguodala (Memphis), Shaun Livingston (retirado), Quinn Cook y Jonas Jerebko (Europa). Tampoco se olvidan DeMarcus Cousins y Kevin Durant (MVP de las Finales 2017 y 2018).

Ahora, el entrenador Steve Kerr le dio lugar a los jugadores jóvenes para que se vayan fogueando en la competencia, mientras se recuperan los referentes. Los Warriors ya cayeron a la última posición de la Conferencia (3-13), además de ser el peor plantel con rating defensivo (116,1 puntos permitidos por partido). De todos modos, esto puede ser utilizado como un punto a favor. Es que, si se quedan afuera de la postemporada, retendrán el pick que le enviaron a Brooklyn, como parte del Sign and Trade de D’Angelo Russell y Kevin Durant.

En cuanto a Portland, afectaron mucho las bajas de Al-Farouq Aminu (Orlando) y Maurice Harkless (Clippers). Eran dos pilares defensivos para los de Terry Stotts, por ende el impacto se vio reflejado en este arranque de campaña. Actualmente, es el noveno equipo con peor rating defensivo (110,5 tantos). Y no hay que olvidarse de Evan Turner (Atlanta), Meyers Leonard (Miami) y Seth Curry (Dallas), buenos jugadores de rol pese a los altos salarios de los primeros dos.

De esta manera, los esfuerzos de Damian Lillard, C.J. McCollum y Rodney Hood no están siendo suficientes para salir del antepenúltimo puesto de la región (5-10). Tampoco ayudó la adquisición de Mario Hezonja, ni el progreso de los más jóvenes (Anfernee Simmons, Nassir Little y Gary Trent Jr).

SE LE COMPLICA HACER HISTORIA

Un lugar aparte quedó reservado para los Spurs, que llevan 22 apariciones consecutivas en los Playoffs. De hecho, fueron los rivales de Golden State en las Finales del Oeste 2017. El primer partido de la serie fue muy recordado por la ventaja abultada que llevaban los de Gregg Popovich, hasta la lesión de Kawhi Leonard.

Lógicamente, la salida de la Garra en 2018 significó un vacío difícil de llenar. DeMar DeRozan arribó a Texas mediante ese traspaso, con el objetivo de mantener la columna vertebral del plantel. El escolta se sincronizó con LaMarcus Aldridge para formar una dupla fuerte y competir contra los mejores equipos. El proyecto salió en la 2018/19, logrando una nueva clasificación a la postemporada, pese a la eliminación en primera ronda por Denver.

La dirigencia sostuvo varias piezas claves de ese plantel, y le sumó las llegadas de DeMarre Carroll y Trey Lyles. Asimismo, le extendió el contrato a Dejounte Murray, quien regresó esta temporada a las canchas después de haberse perdido un año entero (ligamento cruzado anterior derecho). No obstante, el intento fallido por Marcus Morris provocó el éxodo de Davis Bertans, ala-pivote con virtudes en defensa y los tiros externos.

Estos movimientos desembocaron en el hecho de que el elenco de Gregg Popovich, no solo se encuentre anteúltimo en la tabla (5-10), sino también que tenga el tercer peor rating defensivo (113,6 unidades). Washington y el mismo Golden State están solamente por debajo de San Antonio. ¿Podrá revertir la situación y convertirse en la primera franquicia de la historia en afrontar 23 Playoffs consecutivos?