Los Lakers vencieron 95-80 al Miami Heat y alcanzaron su séptimo triunfo consecutivo. James y Davis fueron los líderes de la ofensiva en una noche complicada.

Después de vencer a Phoenix en la jornada del jueves, Miami llegó a Los Ángeles con la intención de frenarle el goleo a los Lakers y poder complicar a un equipo de Frank Vogel que venía de ganar los últimos seis juegos que había disputado. Lo logró en la primera mitad, pero en la segunda no le encontró la vuelta a su goleo, ni la contención a las estrellas del equipo oro y púrpura, por lo que este último se impuso por 95-80 para sumar su séptimo festejo al hilo.

El dueño de casa demostró que no es sólo un equipo que tiene a jugadores como Anthony Davis (26 puntos, ocho rebotes y siete asistencias) y LeBron James (25 tantos, seis asistencias y cuatro rebotes), sino que también es un elenco que se hace valer por un gran trabajo defensivo. De hecho, la estadística señala que ostenta la mejor defensa de la liga, con 96,5 puntos cedidos por noche.

Miami llegó a poner en aprietos al local a través de Jimmy Butler (22-6-3), Goran Dragic (19-6-7) y Bam Adebayo (11-9-4). Sin embargo, el conjunto Laker lo frenó con grandes aportes de su quinteto inicial, que le frenó la anotación en la segunda mitad (cedió 34 puntos) y castigó tanto a través de su tandem estelar, como por la vía del rebote ofensivo, siendo JaVale McGee el mejor en el rubro con nueve puntos y diez rebotes (tres ofensivos).

Los Lakers buscarán seguir de racha el próximo domingo cuando reciban a los Toronto Raptors desde las 23:30. En tanto, los de Florida tendrán un merecido descanso hasta el martes, jornada en la que recibirán a los Detroit Pistons a las 21:30.