Minnesota luchó hasta tiempo suplementario y se quedó con un gran triunfo sobre Golden State por 125 a 119, de local. Andrew Wiggins fue la figura con 40 puntos, tres tapas y siete asistencias.

Durante la tarde, hubo muchos rumores sobre una posible ausencia de Stephen Curry por el resto de la campaña. El entrenador Steve Kerr salió a desmentirlos, aclarando que el base se mostraba con muchas ganas de regresar. En un principio, tendría para tres meses por una fractura en la mano izquierda.

Sin embargo, D’Angelo Russell fue el primero de los cuatro referentes de los Warriors que retornó a la acción. El ex Lakers y Brooklyn dejó atrás el esguince de tobillo derecho, con una alucinante producción en el Target Arena. El guardia realizó 52 puntos (siete triples), nueve rebotes, tres robos, dos bloqueos y cinco asistencias.

 

El dueño de casa tuvo que responder en la recta final, ya que estuvo cerca de sufrir la cuarta caída en cinco partidos. Ahí estuvo Andrew Wiggins para apagar el incendio, encestando primero el doble que envió la historia al tiempo suplementario. Luego, el tan cuestionado alero siguió desplegando sus habilidades, con el fin de anotar ocho de sus 40 tantos en los últimos seis minutos del juego. Además, bajó cinco tableros, recuperó tres balones y repartió siete pases gol.

También, hay que destacar las buenas actuaciones de Robert Covington (17 unidades, 11 tableros, cinco robos y tres tapas) y Jake Layman (14 y cinco), quienes aportaron en ambos costados de la cancha. En tanto, Karl-Anthony Towns colaboró en la pintura y completó un doble-doble (20 y 14).

Con este resultado, Minnesota extendió su récord a cinco victorias y tres derrotas. Este domingo volverá a jugar en casa a las 17.30 horas, frente a Denver. Por otro lado, esta noche a las 22, Golden State (2-7) se medirá nuevamente con Oklahoma City en el Chesapeake Energy Arena.