San Antonio se recuperó de las dos derrotas seguidas con un triunfo en casa ante Oklahoma por 121 a 112. LaMarcus Aldridge se amigó con el aro: 39 puntos y 19-23 en tiros de campo.

Los Spurs necesitaban reencontrarse con la victoria tras las caídas ante los Lakers y Atlanta. Si bien era recién el octavo partido de la fase regular, buscaban mantener un récord positivo para luchar por un lugar en los Playoffs. Y la reñida Conferencia del Oeste te puede generar turbulencias en el andar de la temporada.

El Thunder propuso un encuentro igualado gracias a la efectividad de Danilo Gallinari desde el perímetro (27 unidades y cinco triples). Asimismo, Shai Gilgeous-Alexander (21) y Chris Paul (19 y cinco asistencias) estuvieron incontrolables con su manejo del balón y agilidad para atacar el aro.

Sin embargo, el dueño de casa tomó el liderazgo en el marcador durante la segunda mitad. LaMarcus Aldridge fue el gran responsable del parcial de 52 a 36 en 16 de dichos 24 minutos. El interno convirtió en oro casi todo lo que tocó, ya que terminó con 39 tantos y 19-23 en tiros de campo. Dejounte Murray también se destacó con su solidez defensiva y su distribución del juego en ataque, sumando 17, ocho rebotes y diez asistencias.

En tanto, DeMar DeRozan acompañó en la fluidez ofensiva del conjunto texano, que repartió un total de 32 pases gol. El escolta mostró una buena visión del juego en ataque y terminó con 16 puntos, seis tableros y nueve asistencias. A su vez, Bryn Forbes (14 y cuatro) y Patty Mills (diez y dos) aprovecharon la rotación de pelota y encontraron buenas opciones en los tiros externos.

Con este resultado, San Antonio llegó a un récord de 5-3 en la fase regular. Este sábado recibirá a Boston a las 19 horas. Tres horas más tarde, Oklahoma (3-5) volverá a jugar en casa contra Golden State.