Phoenix le cortó el invicto a Philadelphia con un triunfo en casa por 112 a 106. Devin Booker brilló con 40 puntos y tres triples.

Los Suns venían teniendo pesadillas en las últimas tres temporadas, ya que ocuparon el último puesto del Oeste en cada una de esas fases regulares. Pasaron varios entrenadores por la banca y no pudieron encontrarle un rumbo al equipo. También, estuvieron jugadores jóvenes que no lograron una mejora progresiva en su desempeño, debido a la falta de orden en el juego.

Pero todo eso cambió a partir de la llegada del entrenador Monty Williams, junto con otros veteranos. De la escuela de Popovich, el DT arribó a Arizona con el fin de darle la organización necesaria, sobre todo en defensa. Los resultados estuvieron a la visita frente a varios de los mejores equipos de la liga.

En esta ocasión, los de la División Pacífico se le plantaron a los Sixers, que eran los últimos en conservar el invicto en el inicio de la campaña. Es verdad que no jugó Joel Embiid por la suspensión tras la pelea con Karl-Anthony Towns. Pero Al Horford ocupó muy bien su posición, sumando 32 unidades (cinco triples), cinco rebotes y dos robos.

El dueño de casa ingresó al cuarto período con una mínima desventaja de 82 a 81, y dio vuelta la historia con un parcial de 33 a 27. La principal clave estuvo en la defensa, ya que los de Pensilvania tuvieron dificultades para encontrar los espacios (terminaron con 20 pérdidas). Los más destacados en ese rubro fueron Ricky Rubio, Aaron Baynes (15 (tres anotaciones en tiros externos), siete tableros, seis pases gol y dos tapas) y Kelly Oubre Jr (14), quien también fue clave en los 15 puntos de contraataque de su equipo.

Además, el local contó con una dupla perimetral que sigue creciendo. Por un lado, Ricky Rubio (21 tantos, siete rebotes y 10 asistencias) demostró nuevamente su visión de juego a la hora de armar la ofensiva.

Por el otro, Devin Booker exprimió su agilidad y destreza para resolver jugadas de uno contra uno, especialmente en la recta final. Los espectadores en el Talking Stick Resort Arena gritaron al unísono en los últimos minutos: “¡MVP!”. El escolta convirtió 40 puntos por décima vez en su carrera, siendo así el segundo jugador de la historia de la franquicia con dicha marca. El récord lo tiene momentáneamente Amaire Stoudemire, con 15.

 

De esta manera, Phoenix cosechó su tercera victoria al hilo y logró un récord de cinco victorias y dos derrotas. Este jueves volverá a jugar en casa a las 23 horas, frente a Miami. En cambio, Philadelphia (5-1) visitará este miércoles a Utah en el mismo horario.

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