Los Lakers se llevaron un triunfazo de San Antonio por 103 a 96, de visitante. LeBron James (21 puntos, 11 rebotes y 13 asistencias) logró un hito individual que repercutió en la franquicia.

El conjunto angelino hizo una exitosa gira por Texas durante el fin de semana. Es que, luego de vencer el viernes a los Mavericks de Luka Doncic, siguió por el mismo camino ante los Spurs de Gregg Popovich.

El elenco de Frank Vogel tuvo que batallar durante todo el encuentro, debido a las pérdidas de balón (18 en total). El dueño de casa sacó a relucir su solidez defensiva durante varios lapsos, y luego supo aprovecharla por medio de contragolpes (20 unidades en ese rubro). Dejounte Murray fue el principal referente en ambos costados (18, 11 tableros, dos robos y cuatro pases gol).

No obstante, la visita tomó el liderazgo a partir del segundo período, dándole un poco de la propia medicina a los texanos. El esfuerzo en el propio terreno derivó en el parcial de 30 a 18, en los últimos 12 minutos previos al descanso. Danny Green (10 de valoración), Avery Bradley (ocho y 16 puntos) y Anthony Davis (siete, 25, 11 rebotes y cuatro tapas) fueron determinantes en dicho costado de la cancha.

En la segunda mitad, los californianos sostuvieron su ventaja en el marcador de la mano de LeBron James. El Rey se convirtió en el primer jugador de la franquicia en completar dos triple-dobles consecutivos, desde Lamar Odom en 2006. El alero se lució con 21 puntos, 11 tableros y 13 asistencias, además de dos recuperos.

También, Kentavious Caldwell-Pope fue clave en la recta final, gracias a su efectividad desde el perímetro. El escolta calló las críticas con 14 unidades y dos triples. En tanto, Dwight Howard brilló en la pintura y anotó 14, capturó 13 rebotes y bloqueó dos lanzamientos.

 

Con este resultado, los Lakers se treparon a lo más alto de la Conferencia Oeste, con un récord de 5-1. Este martes cerrarán la gira de visitante a las 22 horas, en Chicago. Media hora más temprano, San Antonio (4-2) visitará a Atlanta.