El alero le dio a Boston una victoria con suspenso sobre New York por 105 a 102, de local. Fue el segundo máximo anotador con 24 puntos y cuatro triples, seguido de Kemba Walker (33 y tres).

Los Celtics no tenían un encuentro para nada accesible en el TD Garden. Es que se debieron enfrentar con los Knicks sin tres jugadores importantes: Jaylen Brown (cuadro gripal), Enes Kanter (golpe en la rodilla izquierda) y Robert Williams (lesión en la cadera izquierda).

El elenco de David Fizdale lo molestó durante todo el partido con su fortaleza física en el juego interno. La visita finalizó con 16 rebotes ofensivos, además de los 35 defensivos. Marcus Morris (29 unidades, nueve tableros y dos robos) no tuvo problemas en incomodar al equipo con el que jugó las últimas dos temporadas. Julius Randle (ocho, diez y cinco asistencias), Bobby Portis (13 y siete) y R.J. Barrett (15, siete y cinco) también se destacaron en ataque.

Sin embargo, los de Brad Stevens dieron pelea con su potencia en el perímetro. Kemba Walker volvió a liderar la ofensiva, esta vez con 33 tantos (tres triples), seis rebotes y cinco pases gol. Asimismo, Jayson Tatum tomó la responsabilidad de los ataques al aro desde los costados, tras la ausencia de Brown. Con una anotación detrás del arco, el alero de tercer año se destacó con 24 (cuatro), seis y tres.

 

De esta manera, Boston ganó cuatro de sus primeras cinco presentaciones en la campaña 2019/20. Este martes visitará a Cleveland a las 21 horas. En cambio, New York (1-5) recibirá este domingo a Sacramento a las 20.