El alero anotó 16 de sus 25 puntos en el último cuarto y lideró el triunfo de Minnesota sobre Miami por 116-109.

Pocos hubiesen apostado a que los Timberwolves iban a terminar la primera semana como invictos y líderes en el oeste, pero así fue. Los dirigidos por Ryan Saunders tuvieron un inicio de campaña ideal, ganando los tres juegos disputados, incluyendo el 116-109 al Miami Heat en la jornada de este domingo.

A pesar de haber jugado el sábado, y de no contar como Jimmy Butler, el equipo de Florida le dio una gran batalla al dueño de casa, llegando a liderar por 10 puntos y a acceder al último cuarto con una ventaja de siete unidades. Kendrick Nunn (25 puntos -cinco triples-) volvió a ser la carta principal del equipo de Erik Spoelstra, que también contó con buenas producciones de Justise Winslow (20-8-6), Duncan Robinson (21), Goran Dragic (13-5-4) y Bam Adebayo (13-5-4).

Sin embargo, el elenco de Florida no pudo mantener su andar perfecto en la última docena de minutos. Contra todos los pronósticos, Andrew Wiggins salió de su sequía ofensiva y sumó 16 de sus 25 tantos en la noche. El alero fue el complemento perfecto para un equipo de Saunders que supo aguantar a través de Karl-Anthony Towns (23-11-4), Jeff Teague (21 unidades y ocho asistencias) y Robert Covington (11 puntos y 10 rebotes), y que aprovechó el aporte anotador de su jugador sobrepago para montar un parcial lapidario de 39-25.

De esta manera, los Timberwolves lideraron el oeste tras la primera semana con tres victorias en idéntica cantidad de encuentros. Ellos tendrán descanso hasta el miércoles, día en el que viajarán a Philadelphia para medirse con los Sixers desde las 22hs.

Por su parte, Miami jugará sus próximos dos juegos ante los Atlanta Hawks. El primer asalto será el martes, a las 20:30, en la casa del Heat, mientras que el segundo será el jueves, también a las 20:30, en territorio rival.