Los Bucks llegaron a estar 16 puntos por detrás de los Rockets, pero lo dieron vuelta y se impusieron por 117-111.

Milwaukee sueña con decir presente en las finales de la NBA y este jueves dio su primer paso hacia ese objetivo. El equipo de Mike Budenholzer fue de menor a mayor y acabó venciendo a los Rockets, en Houston, por 117-111.

El local mostró una ofensiva muy diferente a la de la campaña pasada desde la primera mitad. El arribo de Russell Westbrook (24 puntos, 16 rebotes y siete asistencias) le dio otra dinámica al equipo de Mike D’Antoni, que volvió a tener al triple como su principal arma ofensiva. Tanto a través de Brodie, como de James Harden (19-7-14), el elenco vestido de rojo fue encontrando a sus tiradores en las esquinas para castigar y llegar a gozar de una ventaja máxima de 16 unidades, con la que fueron al descanso (66-50).}

Sin embargo, el local también mostró una falta de profundidad a la hora de la rotación y la terminó pagando caro, ya que sintió el desgaste, cometió muchos errores y le dio a Milwaukee la chance de arremeter. El conjunto del este lo logró de la mano de un imparable Giannis Antetokounmpo (30 puntos, 13 rebotes y 11 asistencias), como también tiradores claves como Wesley Matthews (14), Khris Middleton (11-8-3) y Ersan Ilyasova (13-11).

A partir de ellos, la visita mostró una gran superioridad en la segunda mitad, la cual ganó por 67-45. Más allá de la expulsión de Antetokounmpo a cinco minutos del final, Houston no pudo concretar la remontada a través de Westbrook y Milwaukee se quedó con su primera alegría de la temporada 2019-20.

Los dos equipos volverán a jugar el próximo sábado. Los Bucks volverán a casa para recibir al Miami Heat desde las 18hs, mientras que los Rockets recibirán a los New Orleans Pelicans a las 21hs.