De la mano de Trae Young (38 puntos), Atlanta debutó en la fase regular con un triunfo sobre Detroit por 117 a 100, de visitante. El dato insólito de la noche: se jugó el último cuarto sin uno de los dos relojes de 24 segundos.

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Es verdad que el conjunto de Michigan fue el primer equipo de la campaña 2019/20 en jugar partidos en noches consecutivas. Asimismo, estuvo ausente uno de sus referentes, Blake Griffin (molestias en el isquiotibial izquierdo). Pero los Hawks impusieron su ritmo y le amargaron la primera presentación del torneo en el Little Caesars Arena.

El elenco de Lloyd Pierce fue letal en el segundo tiempo, debido a que concretó un parcial de 57 a 37. Su eficacia en las rápidas transiciones le permitió anotar 18 unidades de contraataque.

Trae Young empezó la segunda temporada de su carrera de la mejor forma. El base lideró la ofensiva del equipo visitante y sumó 30 tantos (6-10 en triples), siete rebotes y nueve asistencias. También, se destacaron el ala-pivote John Collins (18 y diez) y Jabari Parker (18), quien se estrenó oficialmente con la casaca de Atlanta.

 

Por el lado del local, Derrick Rose logró un gran hito individual, pese a la derrota. Se convirtió el segundo jugador de la historia de la franquicia en combinar más de 40 puntos en los primeros dos juegos de la fase regular. El oriundo de Chicago encestó 27 unidades esta noche, que se sumaron a los 18 del encuentro del miércoles frente a Indiana. El anterior había sido Ben Gordon en 2007 (47).

Otra historia insólita ocurrió durante los últimos diez minutos. Dejó de funcionar uno de los dos relojes de 24 segundos, y se llevó adelante el partido con un cronómetro. De todos modos, un reloj provisorio fue colocado en una esquina del parquet.

Detroit (1-1) volverá a jugar de local este sábado a las 20 horas, esta vez contra Philadelphia. Media hora más tarde, los Hawks harán su primera presentación en el State Farm Arena, frente a Orlando.