Pese a los 50 puntos de Kyrie Irving, Minnesota aguantó en el tiempo suplementario y obtuvo la victoria en Brooklyn por 127 a 126. Karl-Anthony Towns lideró a la visita con 36 puntos y 14 rebotes.

FOTO: Getty Images.

Kyrie Irving se quedó en el piso cuando sonó la chicharra. Trastabilló en el intento de fabricar la última jugada del partido, pero consiguió una opción de tiro. La pelota pegó en el soporte y salió. Entonces, el base se agarró la cabeza de la frustración que le generó ese lanzamiento fallido. Más allá del consuelo de todos sus compañeros, algunas lágrimas se desparramaron por la mejilla.

En el inicio de la nueva etapa de su carrera, el base campeón en 2016 dio mucho que hablar. Es que sumó 50 tantos, ocho rebotes y siete asistencias en su estreno oficial con la casaca de los Nets. Sin embargo, no pudo coronar lo que podría haber sido un épico triunfo en su debut en la Gran Manzana.

Los Timberwolves sacaron adelante un encuentro que tuvo todos los condimentos. Karl-Anthony Towns le respondió gran parte de las ejecuciones a Irving, con su versatilidad ofensiva. El pivote dominicano fue la figura del conjunto visitante con 36 unidades (siete triples), 14 tableros, tres robos y tres tapas.

 

También, Andrew Wiggins supo ser la mano derecha del referente de Minnesota, mostrando su deseo de ser protagonista en cada ataque al aro. El alero dejó en claro que tiene ganas de borrar su pésima campaña 2018/19 y lo reflejó con una buena actuación en el Barclays Center: 21 puntos y ocho rebotes. En tanto, Robert Covington (15 y nueve) y Jeff Teague (14 y cuatro pases gol) hicieron sus aportes con el fin de que los de Ryan Saunders empezaran con el pie derecho.

Minnesota volverá a jugar este viernes a las 20 horas, cuando visite a Charlotte. Media hora más tarde, Brooklyn recibirá a los Knicks por el primer clásico neoyorquino de la fase regular.

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