Por Manu Fresno (@MaanuF96).

Las etapas de agencia libre en el baloncesto norteamericano siempre regalan grandes movimientos que generan mucho entusiasmo durante los parones de verano, lo que significa llegar a la nueva temporada con un nuevo plan e intentar superar las expectativas en muchos equipos. El trabajo desde las oficinas, algo fundamental en el mundo del deporte colectivo. Unas buenas gestiones y tener claro un proyecto a seguir es fundamental, pero los cambios imprevistos de un día para el otro existen y con la conversión de las grandes competiciones en negocios cada vez son más normales.

En la NBA, esta agencia libre ha llegado cargada de materia prima para despertar ilusiones de un año que puede plantearse como uno de los mejores que se recuerden. Los medios de comunicación y los aficionados no han dejado de generar más emoción de la propia que ha salido con tantos nuevos planteles en la liga.

Un final y un nuevo comienzo

Foto: Twitter – Clippers.

Los Toronto Raptors, y la lluvia de lesiones sufrida por sus rivales, acabaron la hegemonía de uno de los equipos más dominantes de la historia y han abierto un escenario en donde el amplio abanico de posibles candidatos es mágico. En las últimas temporadas la igualdad ha brillado por su ausencia y se pedía a gritos que todo cambiara de una vez.

La sensación de saber que los de La Bahía iban a estar como favorito permanente, sencillamente aburría un poco. La salida de Kevin Durant rumbo a la Conferencia Este y la vuelta al ‘mundo de los mortales’ de los Warriors eran el contexto que se necesitaba para que las otras franquicias tomaran papeletas en el asunto para conseguir armarse ante la posibilidad real de luchar por el anillo.

En las dos costas, pero sobre todo en la Oeste, muchas entidades han optado por el modus operandi del ‘juego de las parejas’. La unión de dos estrellas en una plantilla, teniendo la capacidad salarial de tenerlas bien complementadas, lo ideal cuando no tienes a los ‘Monstars’ enfrente. Los Golden State disueltos y quedando, a priori, como parte de la historia y teniendo por encima a varios conjuntos que pintan mejor para este curso. Sus archienemigos los Rockets, como los dos angelinos o los peces gordos de la otra conferencia, entre otros, han tenido un verano muy movido y en el que han comenzado a soñar por salir campeones.

El dominio que han tenido los Warriors en un lado, y LeBron James en el otro, fue el primer paso de romper la rutina de la liga. ‘El Rey’ se fue de su trono y dio paso para que los Bucks, 76ers o, finalmente, Kawhi Leonard y los suyos rompieran el bucle en el que se encontraba el baloncesto norteamericano. Un nuevo rumbo se ha creado prácticamente de la noche a la mañana y muchas franquicias que se encontraban en segunda o tercera línea han visto como se ha equilibrado todo y el techo del anillo ha bajado hasta una altura mucho más asequible.

Por parte del comisionado, Adam Silver, queda por corregir la diferencia que existe entre el ‘Salvaje Oeste’ y el debilitado Este, la que se ha aumentado con la salida del ‘2’ de los canadienses con destino a los Clippers. La búsqueda de tener más estabilidad debe ser el próximo objetivo, pero los deberes del verano 2019 se han quedado cumplidos con no saber quienes estarán en las Grandes Finales de 2020.

Los nuevos ‘gallos’ de la NBA

Foto: Blasting News.

En la ciudad de Los Angeles tenemos el claro ejemplo de dos equipos que hace un año no eran candidatos y han conseguido cambiar su destino en 365 días con trabajo desde las oficinas. Las llegadas de los grandes nombres son las claras culpables. La división de California se pone muy picante y veremos a unos Warriors sufrir mucho más de lo habitual. Estos tres se verán varias veces las caras y en la regular ya se notará mucho la diferencia de rivalidad.

La capacidad de atracción que tienen en el mercado de ‘la ciudad de las estrellas’ ha sido suficiente para construir un proyecto capaz de pelear por ser los mejores de la liga y entrar como uno de los favoritos, sumándose a una lista de varios que ya estaban establecidos por debajo de los predominantes en Finales.

Los que se mantienen o mejoran

Foto: KSL Sports.

En los Nuggets o los Jazz se encuentran dos potencias emergentes que vienen de hacer unas buenas temporadas en los años anteriores, pero que les había faltado chispa para dar ese paso que faltaba hacia ser las caras de la liga. En los de Utah han realizado grandes incorporaciones y en los de Denver seguirán progresando con la edad, dos hechos que aseguran, en principio, que mejoren el rendimiento. En una tercer tier tendríamos a los Portland, San Antonio o incluso a quien se anima a nombrar a los New Orleans o Dallas.

En el otro lado del país tenemos a los de Milwuakee y a los de Philadelphia, ambos sucumbidos ante Leonard y los canadienses en los últimos playoffs, pero que este año tendrán que batirse para llevarse el título de conferencia y tener la oportunidad de tener una serie a 7 partidos para conquistar la gloria.

En el caso de Miami Heat, al adquirir a Butler se les puede meter en este grupo, aunque entrando más en este tres escalón, o incluso cuarto puesto que habrá que ver hasta que punto la forma de rodear a Jimmy es suficiente para poder estar arriba en la clasificación.

Casos que siguen con la interrogación puesta

Foto: KTUL.com

En los Houston Rockets ha habido un proceso de cambio de piezas que altera los algoritmos de los sistemas y que les obliga a tener que realizar un reajuste de todo muy rápido para no tener que repetir la historia del año pasado. Ya saben lo que es verse remando a contracorriente desde muy pronto y tener que remontar un récord muy negativo, por lo que D’Antoni tendrá que tomar cartas en el asunto desde el minuto cero.

En el Este se tiene un segundo escalón por debajo de los cabeza de serie y seguramente haya un gran duelo entre Indiana, Boston y Toronto por intentar tener ventaja de cancha en la postemporada. Una ‘triple amenaza’ que luchara entre ellos, con permiso de los Brooklyn Nets a la espera de Kevin Durant, por optar al bronce en la regular e intentar dar la sorpresa en los PO. La marcha de D’Angelo y la incorporación de Kyrie han generado un gran cambio al que no sabemos como responderán.

En los que han sido campeones varias veces en esta década se quedan con un panorama difícil ante la lesión de Klay Thompson y la incógnita de como encajará Russell con Curry. Es complicado hacer una predicción para los de Steve Kerr, pero lo que si esta claro es que el ’30’ tiene todo a su favor para pelear por ser el MVP. En las manos de Stephen quedará en gran parte sostener un registro positivo hasta que el escolta se recupere y vuelva a las canchas.

Ya dentro de las luchas por las octavas plazas, entra en esta categoría Detroit después de un movimiento un poco sin sentido en la agencia libre. En todo el curso pasado tuvieron tiempo de sobra para analizar que Reggie Jackson no es el perfil que necesitan, y no solamente se han quedado sin buscar solución sino que han firmado a Derrick Rose. El problema del base organizador en los Pistons sigue vivo y seguramente sea Blake Griffin quien tenga que crear juego en muchos tramos de partido, otra vez.

En los Spurs, quitando el factor Popovich, tienen un año en el que no son muy aptos para competir por el anillo y tampoco han terminado de apostar por renovar el proyecto para pensar en el futuro. El transcurso de esta temporada será vital para conocer que ocurrirá a corto y largo plazo con este equipo, lo que se resumen en empezar a despejar las ecuaciones de su plantel. Un caso muy parecido es el de Oklahoma City, los que están en tierra de nadie e intentarán competir con los que tienen y dar un buen papel, aunque sin un puerto al que llegar en el horizonte.

Sorpresas para ver en los playoffs

Foto: Getty Images.

Los Pelicans y Mavericks tienen jugadores de primer nivel, el inconveniente que tienen es la conferencia en la que se encuentran. En el otro lado de la tortilla se encuentran los Bulls, Hawks, Magic o quien sabe si los Knicks o Wizards que podrán soñar con verse en Playoffs gracias a las marcas con lo que se han ocupado las séptimas y octavas plazas del año anterior.

El contexto es el ideal para tener invitados inesperados en la cita más importante del año para la pelota naranja en Estados Unidos, algo que siempre es agradecido por los espectadores y que suma ápices de magia y sangre nueva a una NBA que no deja de renovarse y ser una liga cambiante.