La llegada de Jimmy Butler exige a la franquicia de Florida a buscar otra idea de juego, como otros resultados. Luego de un verano movido, el equipo del renovado Erik Spoelstra intentará volver a decir presente en los Playoffs.

Plantel

Bases Escoltas Aleros Ala-Pivotes Pivotes
Goran Dragic Jimmy Butler Justise Winslow James Johnson Bam Adebayo
Tyler Herro Dion Waiters Derrick Jones Jr Kelly Olynyk Meyers Leonard
Daryl Macon (Dual) Kendrick Nunn KZ Okpala Udonis Haslem
Chris Silva (Dual)

Miami llegará a la temporada 2019-20 después de un verano agitado. La franquicia tuvo que afrontar la dura salida de Dwyane Wade, quien decidió retirarse a los 37 años luego de sentir que no estaba físicamente apto para afrontar temporadas tan largas. Si bien el equipo ya había iniciado la transición desde que Flash tuvo sus pasos fugaces por los Bulls y Cavaliers, entre 2016 y 2018, la organización entendió que necesitaba una estrella para reacomodarse.

De esta manera, salió a romper el mercado en el inicio de la agencia libre y sorprendió a todos: fichó a Jimmy Butler (142M en cuatro años), gran amigo de Wade, a través de un sign-and-trade a cuatro bandas. Para hacerse con él, debió dejar ir a Hassan Whiteside (Portland Trail Blazers), quien había hecho uso de la opción de su contrato unos días antes, y a Josh Richardson (Philadelphia 76ers). Además, Los Ángeles Clippers también debió formar parte del acuerdo, haciéndose con Maurice Harkless y una elección de primera ronda del Draft 2020, mientras que Meyers Leonard llegó desde Rip City.

Sin embargo, el arribo de Butler no es únicamente la incorporación de una nueva estrella al Heat, sino también la búsqueda de mejorar y crecer a través de un buen trabajo defensivo. La intensidad a la hora del marcaje está en el ADN de los equipos de Erik Spoelstra, incluyendo aquel que logró el título en la temporada 2012-13.

Si bien este es recordado por las transiciones letales de Wade-James, los aportes de Chris Bosh y hasta el triple de Ray Allen en el último minuto del tiempo regular del sexto juego de las finales ante San Antonio, el énfasis de aquel equipo yacía en el costado defensivo. Con interpretes secundarios, pero claves, como Shane Battier, Mario Chalmers, Norris Cole y Chris Andersen, además del tremendo nivel de las tres figuras principales, Miami logró hacerse con una formula ganadora. A partir de la misma registró, quizá, la segunda máxima remontada de la historia de una definición, siendo únicamente superada por el 3-1 que le dio vuelta Cleveland a Golden State en 2016.

Volviendo al presente, el conjunto contará con un quinteto titular completo a la hora de la defensa. El tridente de Dragic (que está en el último año de su contrato), Butler y Winslow será el encargado de establecer un marcaje fuerte, mientras que en la pintura estarán dos pesos pesados como Johnson y Adebayo.

A la hora de la rotación, Jones Jr y el novato Herro intentarán mantener la intensidad en la primera línea, siendo Waiters el encargado principal de la anotación externa en la segunda unidad. Pero, el punto débil girará en torno a los internos, ya que tanto Olynyk como Leonard son sólidos en el costado ofensivo, pero no se destacan en el defensivo.

A partir de estos puntos, Pat Riley, mánager general de la franquicia, tendrá que decidir sobre dos puntos claves. El primero de ellos es si sale a buscar un base tras no haber podido ganar la carrera por Russell Westbrook y dado que Dragic llega a la campaña tras pasar más tiempo lesionado que en cancha durante el último año. Chris Paul parece una buena opción para ayudar a Butler, aunque su veteranía y un contrato sobrepago, además del poco espacio salarial del Heat, parecen echar atrás al presidente de operaciones.

Por el otro lado, Olynyk debería ser traspasado. Al igual que Leonard, tiene un tiro externo que ayuda a abrir espacios para sus compañeros, pero la falta de nivel defensivo, sumada a la opción de jugador de su contrato (13.1M), deben invitar a Riley a buscar un recambio con mejor marcaje en el poste bajo.

Herro y Okpala, las nuevas apuestas del Heat

Según Zion Williamson, Herro fue el pick más infravalorado del Draft 2019. Foto: Heat Nation

Si bien el arribo de Jimmy Butler fue la máxima noticia que la organización tuvo durante el verano, el fichaje de Tyler Herro (13° del Draft 2019) no debe ser menospreciado.

El escolta, que iniciará como base suplente a partir de las presencias de Waiters y Jones Jr (alero), llegó a la liga tras pasar el último año en la Universidad de Kentucky. Allí promedió 14 puntos, 4,5 rebotes, 2,5 asistencias y 1,1 robos por partido, además de un increíble 94% de efectividad a la hora de los tiros libres.

Pero Herro es más que un puñado de buenos números. El escolta es conocido por ser un matador en el juego de catch-and-shoot (desmarcarse, recibir la pelota y tirar), como también un lanzador efectivo cuando juega el uno contra uno. Como si esto fuese poco, a pesar de no contar con una altura privilegiada para su posición (1,95 mts; la media de la liga es 2,01 mts), es un defensor aguerrido, que hace un gran esfuerzo a la hora del uno contra uno, como también es bueno a la hora de interceptar líneas de pase.

El otro punto favorable es que parece haberse adaptado a las dimensiones de lanzamiento de la NBA. Durante la liga de verano promedió 20 puntos y 5 rebotes por encuentro, mientras que en un amistoso de pretemporada, ante San Antonio, clavó 18 tantos (7-13 de campo; 2-5 en triples) en 24 minutos.

A raíz de su proyección, cuando Miami intentó generar el desembarco de Westbrook, Oklahoma pidió al novato, junto a picks, pero el Heat se negó a moverlo.

El otro fichaje juvenil del Heat fue el de KZ Okpala, quien originalmente fue adquirido por los Phoenix Suns con el 32° puesto del Draft 2019. El alero fue enviado a Miami en el movimiento a tres bandas que permitió el desembarco de T.J. Warren en los Indiana Pacers, mientras que la franquicia de Florida envió tres elecciones de segunda ronda del Draft (2022, 2025 y 2026) a la de Arizona.

El jugador, que llegó tras pasar dos años en la Universidad de Stanford, presenta un estilo de juego similar al de Herro, aunque un menor calibre defensivo. La principal diferencia entre los dos fichajes de Miami yace en la altura, dado que Okpala sí tiene un buen porte físico (2,03 mts), el cual lo ayuda a tener la chance de superar a sus rivales y definir las acciones, inclusive cuando está bien marcado.

Sin embargo, su punto débil cae en la defensa del uno contra uno. El alero tiene una buena lectura de las líneas de pase (promedió un robo por partido en la NCAA), pero no termina de hacer valer su superioridad física en el mano a mano. Es un punto que deberá mejorar sí o sí, ya que varios de los mejores jugadores de la liga juegan en su puesto  (Giannis Antetokounmpo, LeBron James, Kevin Durant, Jayson Tatum, DeMar DeRozan, entre otros) y serán su emparejamiento defensivo principal.

¿Se mete en los Playoffs?

Foto: AP.

El Heat no hace tanking. Eso es algo que quedó marcado a fuego desde la llegada de Erik Spoelstra al cargo de entrenador principal. Más allá de los distintos momentos atravesados por sus planteles, el headcoach nunca tiró una temporada por la borda y hasta llegó a sorprender en campañas en las que su equipo parecía estar destinado a finalizar en el fondo de la conferencia.

Ese carácter competitivo es lo que lleva a decir que Miami es candidato a decir presente en la próxima postemporada. A la hora de iniciar la campaña, parece estar un escalón (o dos) por debajo de seis equipos (Milwaukee, Philadelphia, Indiana, Boston, Brooklyn y Toronto), pero tiene las credenciales para quedarse con uno de los dos puestos restantes. Estos podrían ser repartidos entre la franquicia, Orlando, Detroit, Atlanta, y, quizá, Chicago.

En comparación a sus cuatro rivales ‘directos’, parece estar mejor posicionado que tres de ellos. El Magic es el único que inicia arriba del Heat, ya que retuvo la base que lo hizo decir presente en los Playoffs pasados y tiene a sus jóvenes sanos para arrancar con un mayor nivel.

Luego, a diferencia de los Pistons, los de Florida ya tienen su idea de juego establecida. En comparación a los Hawks y los Bulls, los dos elencos presentan bases juveniles prometedoras, pero ambos no tienen experiencia en luchas por ingresar a las postemporadas, mientras que varios de los integrantes de este plantel del Heat lo vienen haciendo desde el 2017 (una clasificación en 2018, noveno lugar en 2017 y décimo en 2019).

Si la idea prospera, el grupo se mantiene cohesionado, y la gerencia hace los movimientos justos para mantenerse en la senda ganadora, el Heat estará entre los dieciséis mejores de la temporada. Si los número y/o la unión del grupo no acompañan, probablemente veamos una subasta de veteranos al mejor postor en febrero del 2020.

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