Golden State afrontará su vuelta a San Francisco definitivamente sin Kevin Durant y DeMarcus Cousins. Además, perdió a Klay Thompson para prácticamente toda la campaña y deberá evaluar si transfiere al recientemente llegado D´Angelo Russell. En el medio de todo esto, la franquicia buscará seguir dando que hablar en los Playoffs.

Bases Escoltas Aleros Ala-Pivotes Pivotes
Stephen Curry Klay Thompson Glenn Robinson III Draymond Green Willie Cauley-Stein
Alec Burks D’Angelo Russell Eric Paschall Omari Spellman Kevon Looney
Andrew Harrison Jordan Poole Alen Smailagic Marquese Chriss
Ky Bowman (Dual) Jacob Evans
Damion Lee (Dual)

Los Golden State Warriors fueron los mejores de la década 2010s en la NBA, o, al menos, los más campeones, con cuatro títulos. Sin embargo, el inicio del nuevo período de diez años llegará con muchísimos desafíos para unos californianos que retornaron a San Francisco tras su partida a Oakland en 1971.

El cierre de la campaña 2018-19 llegó con más dolores de cabeza que alegrías para los dirigidos por Steve Kerr. El equipo supo ser campeón de la conferencia del oeste por quinta vez consecutiva, pero perdió a jugadores claves como Kevin Durant, DeMarcus Cousins y Shaun Livingston en el camino a unas peleadas finales ante los Raptors.

El primero de ellos volvería a decir presente para el quinto juego de la definición, pero en ese mismo encuentro se rompería el tendón de aquiles, lesión que lo dejó fuera de la campaña 2019-20. Como si todo esto fuese poco, Klay Thompson luego debió ser retirado de la serie por una ruptura de los ligamentos cruzados de su rodilla izquierda, lo que terminó de dejar al elenco sin chances de vencer a Toronto, que se alzó con el primer título de su historia.

Las cosas no mejoraron desde entonces. Como era de preverse durante la fase regular, Durant dejó la franquicia en busca de nuevos objetivos y decidió sumarse a las filas de Brooklyn Nets, mientras que Cousins optó por sumarse a LeBron James y Anthony Davis en los Lakers, aunque sufrió la ruptura de los ligamentos cruzados (otra vez) en la pretemporada y quedó fuera de la próxima campaña. Junto a ellos, Iguodala decidió partir y fue enviado a Memphis Grizzlies; Livingston se retiró a causa de las lesiones; Bogut optó por volver a la liga australiana tras el Mundial de China; y Jerebko, que nunca terminó de rendir en el nivel esperado, decidió volver a Europa para sumarse al Khimki de Rusia.

Sin embargo, hubo una buena noticia en la noche del Draft que permite mantener las ilusiones vivas en San Francisco. La partida de Durant incluyó la llegada de D’Angelo Russell en un movimiento a tres bandas que también incluyó a los Minnesota Timberwolves. El ex base de los Nets arribó con un contrato máximo, el cual se señaló desde el primer momento que buscará ser movido durante algún momento por la franquicia.

Está claro que ese momento no será a principios de temporada, y es probable que no se dé hasta la agencia libre 2020, cuando Thompson esté totalmente recuperado. Con un tándem perimetral interesante integrado por Stephen Curry y Russell, el equipo de Kerr tendrá la chance de tener un tridente interesante (junto a Draymond Green), capaz de, mínimamente, mantener viva la racha de apariciones en postemporada (desde el 2013 hasta el 2019).

Pero, como no alcanza con el tridente, Golden State, condicionado por el movimiento de Durant, salió a buscar actores secundarios que profundicen un plantel que quedó empobrecido. Por fuera de Russell, el refuerzo más resonante es el de Willie Cauley-Stein, quien formará una dupla defensiva fuerte en el interior con Green, aunque el ex Sacramento peleará la posición con el siempre rendidor Kevon Looney. A la par de ellos, los recientemente llegados Omari Spellman (desde Atlanta, a cambio de Damion Jones) y Marquese Chriss (Cleveland lo dejó como agente libre) buscarán ganarse un lugar en la rotación de un Kerr que también contará con dos recientemente electos en el draft, Eric Paschall y Alen Smailagic.

En cuanto al perímetro, mientras Thompson esté fuera, el tridente perimetral quedará integrado por Curry, Russell y quien gane la pulseada entre Alec Burks y Glenn Robinson III. Como ambos quedarán como opciones en el banco cuando vuelva el otro Splash Brother, la rotación la completan otros dos novatos que piden pista: Jordan Poole y Jacob Evans.

D-Lo y el nuevo apuntado: Giannis Antetokounmpo

La mayor enseñanza que nos dejó Golden State en los últimos años es que un equipo ya no puede ganar un título de campeón con tres estrellas, como en otras épocas. Sino que, actualmente, las dirigencias deben saber usar la cabeza y convencer a los jugadores para firmar por un menor monto de dinero en pos de formar cuartetos y hasta quintetos estelares, sin descuidar la profundidad de la rotación.

Por eso, cuando la franquicia se enteró que Durant iba a partir a Brooklyn para unir fuerzas con Kyrie Irving y DeAndre Jordan, lo dejó ir con una condición: ser intercambiado. Así, supo convencer a la franquicia neoyorquina de un traspaso a tres bandas que le permitió hacerse con los servicios de D’Angelo Russell por un contrato máximo, más precisamente 117 millones de dólares a cobrar en cuatro temporadas. Un vínculo que vencerá el 30 de junio del 2023.

Sin embargo, las dos partes del acuerdo fueron sinceras desde el primer día. Russell acordó llegar a Golden State con ese vínculo y pensando en ser traspasado en el futuro. Unir fuerzas con Karl-Anthony Towns y/o Devin Booker, ex compañeros suyos en la secundaria y universidad, respectivamente, es lo más tentador que tiene el ex Lakers y Nets.

Por eso, tras renovarle los vínculos a Thompson y Green hasta el 2023, empezó a ‘tantear’ algunas chances y hasta llegó a tentar a Giannis Antetokounmpo. El griego, que viene de ser el MVP de la liga en la temporada pasada, será agente libre en el 2021 y la oportunidad de ejecutar un sign-and-trade con D-Lo a la cabeza es una buena opción. A partir de esto, la dirigencia de los Bucks salio rápidamente a decir que le ofrecerá un contrato ‘súper máximo’ al europeo, que hasta le costó 50 mil dólares de multa por ‘tampering’.

A no bajarlo de la lucha

Está claro que Golden State, producto de la lesión de Thompson, partirá un paso por detrás de los dos equipos angelinos (Clippers y Lakers) y hasta quizá no sea proyectado a obtener uno de los puestos de ventaja de localía para la primera ronda de los Playoffs. Pero, esto no quiere decir que el equipo de San Francisco vaya a ser un hueso fácil de roer.

La salida de Durant modificará el estilo de juego del equipo de Kerr, que volverá a las ofensivas descentralizadas, buscando un mayor movimiento de pelota y aprovechando los grandes espacios que genera la precisión externa de Stephen Curry. La puntería del tándem Russell-Green ayudará a abrir todavía más la cancha, dándole a Cauley-Stein la chance de brillar en la pintura.

Si bien Golden State deberá encontrarle la vuelta a la rotación con varios jugadores inexpertos, tendrá lo necesario para mantenerse en la lucha por el ingreso a los Playoffs y desde entonces todo dependerá del regreso de Klay Thompson. Si el escolta logra reponerse de su lesión antes de lo esperado, el equipo de Kerr no bajará de una semifinal de conferencia. Mientras que, si no lo logra, también podría alcanzar esta instancia si halla algunas respuestas en el camino.

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