Luka Doncic y Kristaps Porzingis unirán fuerzas en la franquicia texana tras el retiro de Dirk Nowitzki. Los representantes del viejo continente intentarán ser los líderes de unos Mavericks que buscarán volver a los Playoffs.

Plantel

Bases Escoltas Aleros Ala-Pivotes Pivotes
Delon Wright Seth Curry Luka Doncic Kristaps Porzingis Boban Marjanovic
Jalen Brunson Tim Hardaway Jr Dorian Finney-Smith Maxi Kleber Dwight Powell
Juan José Barea Courtney Lee Ryan Broekhoff Isaiah Roby
Antonius Cleveland (Dual) Justin Reeves (Dual) Justin Jackson

Decirle adiós a un jugador estrella nunca es fácil. Pero todavía más difícil es dejar ir a un jugador que jugó 21 temporadas en la NBA, todas para tu franquicia, y que además fue el líder del único título de una franquicia que, previo a él, estaba en ruinas.

El fin de la era Nowitzki marcó un antes y después en la historia de los Mavericks. A los 41 años, el alemán decidió finalizar su carrera como basquetbolista, ganándose el ‘inexistente’ premio de haber sido el jugador europeo más destacado en la historia de la NBA, como también por ser el único Maverick en alzarse con un premio de MVP de finales tras un título de campeón (2011).

A raíz de Dirk, la franquicia tomó un camino claro en los últimos años. Aquel plantel que logró el anillo en 2011 se empezó a desarmar y el dueño de la franquicia, Mark Cuban, observó con muchísima atención lo que sucedía por fuera de Estados Unidos, más allá de nunca perder de vista lo que sucedía en territorio nacional. De esta manera, no sorprende a nadie que Dallas haya tomado la decisión de fichar a Luka Doncic en el Draft 2018 tras haber logrado cuanto título pudo con el Real Madrid antes de llegar a los 19 años.

El primer año del esloveno fue prácticamente el ideal. Al alero, que supo jugar de base y también de escolta, no le costó para nada adaptarse a la liga, ganándose elogios de compañeros, rivales, y hasta del mismísimo LeBron James. Producto de sus performances, ganó con absoluta autoridad el premio al novato del año, mientras se moldeó con Dirk Nowitzki como su mentor y compañero.

Pero, como el final de la carera del ala-pívot alemán ya era prácticamente un hecho, Dallas se la jugó un poco más y apostó por otro europeo. En este caso, se la jugó por el letón Kristaps Porzingis, quien debía renovar su contrato (y ya había comunicado que no lo iba a hacer) con los New York Knicks. La franquicia envió a un jugador clave como Dennis Smith Jr para seducir a la entidad neoyorquina, mientras que también se hizo cargo de contratos caros como los de Courtney Lee y Tim Hardaway Jr. La opción de una joven promesa sumada a espacio salarial para una franquicia a la deriva y con una estrella pronta a perder fue una oferta irresistible.

Para terminar de retener a Porzingis, Dallas debió invertir el contrato máximo en él, un vínculo tazado en 158 millones de dólares a cobrar en cinco años con un quinto año opcional para el jugador. A la par, renovó al otro alemán de la entidad, Maxi Kleber (36M en 4 años), y ganó la pulseada por el serbio Boban Marjanovic (7M en 2 años). Además, durante los primeros días de la agencia libre trascendió el rumor que habían hecho un movimiento para obtener al base esloveno del Miami Heat, Goran Drágic, pero esto fue desmentido por Shams Charania unas horas más tarde.

Para cerrar el gran mercado veraniego, la franquicia obtuvo a otros dos jugadores que pueden llegar a ser vitales en las pretenciones de volver a la postemporada. Primero, ficharon a Delon Wright (28M en tres años) a través de un sign-and-trade a los Memphis Grizzlies, que envió dos elecciones de draft futuras y los derechos de Satnam Singh Bhamara, 52° elección del Draft 2015 y actual jugador del Saint John’s Edge de la liga canadiense.

Luego, acordaron el regreso de Seth Curry gracias a un contrato que le permitirá cobrar 32 millones de dólares en cuatro años. El hermano menor de Stephen había jugado para la franquicia entre 2016 y 2018, pero se había marchado a Portland en la última temporada, donde perdió su lugar en la rotación a partir de los arribos de Rodney Hood y Kent Bazemore, mientras que C.J. McCollum es indiscutidamente el escolta titular. Curry le aportará un letal lanzamiento externo a un equipo que ya cuenta con varios tiradores, incluyendo a los dos europeos estelares.

La rotación, el verdadero dolor de cabeza

Carlisle tendrá que armar un rompecabezas de muchas piezas. Foto: AP.

El entrenador Rick Carlisle tiene las piezas suficientes para que Dallas termine de dar el paso hacia adelante y regrese a los Playoffs tras tres años de ausencias (eliminado 4-1 por el Thunder en la primera ronda del 2016). Sin embargo, para lograrlo deberá lidiar con un par de dolores de cabeza.

La única certeza de la rotación es que, mientras esté sano, Porzingis será el ala-pívot titular, mientras que Kleber será el suplente principal, aunque Roby (45° del Draft 2019) también tendrá sus primeros minutos para empezar a desarrollarse en la NBA.

La principal duda será la posición inicial de Doncic. Si bien el básquetbol está en un camino rumbo a un juego polivalente, en el que todos los jugadores pueden llevar adelante distintas funciones a la vez sin respetar una posición específica, el esloveno debería tener un lugar fijo para empezar a orientar al resto de los jugadores.

A partir de su lanzamiento externo, y del de Porzingis, lo más probable es que aparezca como alero, ensanchando la cancha para tener cuatro perimetrales y un interno, dándole al gigante Boban Marjanovic jugar un mano a mano contra su adversario. De esta manera, quedaría formado el frontcourt con Doncic-Porzingis-Marjanovic.

Pero a la hora de armar el backcourt y los posibles suplentes de Doncic, empiezan las dudas. El arribo de Delon Wright invita a empezar que será el base titular. Sin embargo, el recientemente llegado desde Memphis desplazaría a Jalen Brunson, ¿fuera de la rotación? El estadounidense ingresaría en una disputa con el veterano Juan José Barea por el puesto de base suplente, recordando que el boricua siempre tiene buenas performances en partidos claves, a pesar de ser un jugador menospreciado por el resto de la liga. Uno de los dos deberá quedar fuera, a menos que Carlisle busque alternarlos.

La otra duda pasa en el puesto de escolta. Seth Curry es eficiente desde lejos, pero Tim Hardaway Jr lo es desde media distancia, lo que le daría al par Doncic-Porzingis la chance de conectar con un escolta más movedizo cuando no tengan posiciones cómodas en las esquinas. A la par, como el esloveno también puede jugar de escolta, Dorian Finney-Smith podría aportar un balance defensivo a un equipo plagado de tiradores. Pero tampoco hay que perder de vista que el equipo cuenta con un veterano Courtney Lee, que también demandará estar entre los 9-10 jugadores que utilice el entrenador en todos los juegos de la fase regular.

De esta manera, Carlisle tendrá opciones, pero también tendrá que evaluar al equipo noche tras noche para encontrar la rotación ideal para el equipo. Lo más probable es que se vea en el inicio de la temporada a un quinteto integrado por Wright-Curry-Doncic-Porzingis-Marjanovic, mientras que Hardaway Jr, Lee, Kleber, Powell y Barea sean los suplentes principales.

Si bien la temporada es larga, no deberá perder varios juegos en el inicio de la fase regular, ya que en un oeste más salvaje que nunca podría, efectivamente, quitarle la chance de acceder a los Playoffs.

Playoffs, ¿sí o no?

Mark Cuban, un hincha más de los Mavericks, a pesar de ser el dueño de la franquicia. Foto: Chicago Tribune.

Nada está dicho en la NBA y el año pasado fue un fiel reflejo de ello. Todos señalaban que los Warriors iban a ser campeones de la liga, mientras que descontaban a los Raptors siquiera como finalistas. Como también muchos daban por hecho que Los Ángeles Clippers iban a naufragar en el fondo del oeste, mientras que los San Antonio Spurs iban a vivir el final de su racha de postemporada.

¿Qué quiere decir esto? Que hacer una predicción es algo complicado. Sin embargo, a partir de los planteles que tienen los distintos equipos, es raro imaginar un oeste sin Lakers, Clippers, Rockets,, Jazz, Trail Blazers y, si la salud los acompaña, Warriors, en los Playoffs.

Así, quedaría un lugar para una contienda entre varios equipos. Si los Mavericks logran iniciar bien, y le ganan los juegos a rivales directos como Spurs y Pelicans, tendrán una gran oportunidad de ponerle fin a su sequía de postemporada. Otros a tener en cuenta serán los Kings, que tendrán la mala noticia de tener que batallar en el Pacífico con los angelinos, los Warriors y unos Suns que no ingresarán a los Playoffs únicamente porque el oeste presenta un altísimo nivel de dificultad.

Así, los Mavericks dependerán de sí mismos, pero no podrán dormirse en ningún momento.

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