Los fichajes de DeAndre Hunter y Cam Reddish invitan a soñar a unos jóvenes Hawks. ¿Podrán llegar a meterse en los Playoffs?

Plantel

Bases Escoltas Aleros Ala-Pivotes Pivotes
Trae Young Kevin Huerter DeAndre Hunter John Collins Alex Len
Evan Turner Vince Carter Cam Reddish Jabari Parker Bruno Fernando
Brandon Goodwin (Dual) Allen Crabbe DeAndre Bembry Damian Jones
Charlie Brown Jr (Dual) Chandler Parsons

Después de aquel soñado 2015, en el cual los Atlanta Hawks fueron primeros del este (60-22) en la fase regular, pero marginado por los Cleveland Cavaliers (0-4) en las finales de conferencia, las ilusiones vuelven a estar renovadas en el estado de Georgia. Tras cuatro temporadas de resultados adversos, y las últimas dos sin Playoffs, el equipo tiene una de las bases juveniles más prometedoras de la liga y sueña con volver a decir presente en la postemporada.

La 2018-19 fue un banco de pruebas. La franquicia terminó lejos de ingresar a la parte final del certamen producto de una marca de 29-53 que la dejó en el 12° puesto del este, pero obtuvo un diamante en bruto en Trae Young. Atlanta optó por el base estadounidense en el lugar de Luka Doncic y, si bien el esloveno se llevó el premio al novato del año, concretó una futura estrella en ascenso, que terminó promediando 19 puntos y ocho asistencias por juego, además de un sólido, pero mejorable, 32,4% de efectividad en lanzamientos externos.

A la par de Young, Kevin Huerter (otra de las jóvenes adquisiciones a través del Draft) y John Collins (19,5 puntos, 9,8 rebotes y 0,5 tapas) se establecieron como titulares para el equipo de Lloyd Pierce. Junto a ellos, Vince Carter fue un líder veterano interesante desde el banco, mientras que DeAndre Bembry se ganó un lugar en la rotación del equipo que dirigió Lloyd Pierce.

Así como el trabajo en el parquet fue fructífero, la dirigencia de los Hawks hizo un gran trabajo en la época de agencia libre. El equipo adquirió a Cam Reddish con el décimo puesto del Draft 2019, mientras que traspasó a Jaxson Hayes (N°8) y Marcos Didi Louzada Silva (N°35), junto a una elección de primera ronda del 2020, a los Pelicans para sumar a DeAndre Hunter (N°4). La franquicia sumó a dos aleros -más allá que Reddish también puede ser escolta-, que demostraron ser efectivos desde lejos, como también buenos defensores en el ámbito universitario.

A partir de estos fichajes, sumadas a las salidas de los internos Dewayne Dedmon (Sacramento Kings), Miles Plumlee (Memphis Grizzlies), Deyonta Davis (cortado), Tyler Zeller (cortado), Omari Spellman (Golden State Warriors), Isaac Humphries (agente libre) y Alex Poythress (Jilin Northeast Tigers – China), no debería sorprender a nadie que Pierce apueste por una formación ‘small ball’ durante la fase regular, con los cuatro jóvenes tiradores en el perímetro y Collins, o el recientemente llegado Jabari Parker, en la pintura.

El otro triunfo: Espacio salarial

Vince Carter jugará su última temporada en la NBA. Foto: Vegas Odds.

Como se pudo apreciar con los internos, Atlanta fue uno de los equipos que más se movió en el verano, más allá que no contrató a ninguna de las máximas estrellas de la agencia libre. El objetivo de la dirigencia fue armar una buena base de jugadores juveniles y mover piezas importantes para “generar espacio salarial”.

Por eso dejó ir a dos piezas importantes del equipo como Kent Bazemore y Taurean Prince. Bazemore fue enviado a los Portland Trail Blazers para adquirir a Evan Turner, quien está en el último año de su contrato (15M), y quien demostró en el equipo del oeste que puede jugar como el base suplente por detrás de Young, más allá de ser naturalmente un alero.

Por su parte, Prince fue traspasado a los Brooklyn Nets, junto a Nickeil Alexander-Walker (N°14) por Allen Crabbe, quien, al igual que Turner, está en el último año de su contrato (18.5M). Otro fichaje de un jugador sobrepago fue el de Chandler Parsons (25.1M), quien llegó a cambio de Miles Plumlee y Solomon Hill, quien había arribado desde Nueva Orleans junto a Hunter, pero que no vistió nunca la camiseta de los Hawks.

A la par de los sobrepagos, hubo movimientos interesantes. El arribo de Jabari Parker (6.5M) y la continuidad de Vince Carter (1.6M), quien jugará su última temporada en la NBA a los 42 años, le darán opciones más que interesantes a Pierce desde el banco, mientras que seguirá contando con Alex Len y tendrá a una interesante propuesta juvenil en el pívot angoleño Bruno Fernando.

El objetivo de Atlanta para los siguientes dos años será formar a sus jóvenes y dejar esos casi 60 millones de dólares sin invertir para renovarles como también para atraer a una estrella que los ponga una posición de contendientes al título.

Expectativa: Pelear por el ingreso a los Playoffs

Bruno Fernando fue el primer angoleño en ser electo en un Draft de la NBA. Foto: Media Day – Hawks.

A pesar de estar en el medio de una transición, los Hawks aspiran a pelear hasta el final por un lugar en la postemporada. Esto no quiere decir que lo lograrán, pero, si la salud los acompaña, tendrán una chance de lograrlo entre los últimos puestos. Los primeros puestos probablemente queden entre los Bucks, Celtics, Nets, Pacers, Raptors y Sixers, por lo que su disputa sería contra los dos equipos de Florida (Magic y Heat), los Pistons y los Bulls.

El principal objetivo será la constancia tanto dentro como fuera del State Farm Center, su casa en Atlanta. Para lograrlo, el elenco de veteranos deberá guiar a la juventud. ¿Se dará?

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