Argentina derrotó en la semifinal a Francia por 80 a 66, de la mano de Luis Scola (28 puntos y 13 rebotes). Este domingo se enfrentará con España, por la Copa del Mundo.

Foto: FIBA.

El conjunto albiceleste repitió la misma hazaña que había logrado el martes, frente a Serbia. Es que el elenco dirigido por Sergio Hernández prolongó su trabajo táctico durante los 40 minutos, con el fin de superar a una selección que venía de eliminar a Estados Unidos.

El principal motivo fue la intensidad defensiva. El seleccionado Nacional conservó la organización en su propio terreno y rodeó a los referentes del rival. Además, le hizo vivir una pesadilla a Rudy Gobert, pivote de Utah, ya que encestó una sola volcada (3 unidades y 14 tableros en total).

El escolta de Orlando, Evan Fournier (6-17 en lanzamientos), el base de New York, Frank Ntilikina (anotaron 16 cada uno), y el refuerzo de Fenerbahce, Nando De Colo (11 y 2-5), fueron los más destacados de Francia. Sin embargo, el elenco europeo se sintió muy incómodo en ataque durante todo el partido (39% de efectividad en tiros de campo).

En cuanto al ataque, Argentina estuvo muy eficiente con las ejecuciones, tanto tras jugadas estáticas como de contragolpes (13 puntos). Luis Scola demostró que no le afectan sus 39 años, debido a que se mostró rápido para llevar a cabo las transiciones ofensivas e impuso su ritmo en la pintura. El medallista de oro en Atenas 2004 finalizó con un doble-doble (28 y 13 rebotes).

Asimismo, Gabriel Deck (13), Facundo Campazzo (12, siete tableros y seis asistencias) y Luca Vildoza (diez, cuatro y tres) acompañaron a Scola en la lista de cuatro jugadores que convirtieron diez o más unidades. Tampoco se puede dejar de lado a Marcos Delía (seis y tres, quien se destacó a la hora de marcar a Rudy Gobert (hasta le bloqueó una bandeja).

La gran final será este domingo a las nueve de la mañana (horario argentino), cuando se enfrente con España.