El Alma dio una verdadera prueba de carácter y venció a Serbia por 97-87 para meterse en las semifinales del Mundial. El equipo de Hernández supo anular a una potencia mundial, jugando el segundo cuarto con suplentes por un problema de faltas. ¿Y ahora? Estados Unidos o Francia, el viernes a las 9hs.

El Alma dejó al mundo boquiabierto en la mañana de este martes. El equipo de Hernández logró un triunfo de un tamaño similar al conseguido ante Estados Unidos en Indianapolis 2002 o Atenas 2004, como también lo hubiese sido aquella injusta e inmerecida derrota ante Yugoslavia en la final del 2002.

Pero, llegó el momento de dejar a un lado a la Generación Dorada y al equipo del Mundial 1950. Lejos de Oscar Furlong y Emanuel Ginóbili, con un todavía vigente y clave Luis Scola, y una camada de jóvenes notables como Facundo Campazzo, Patricio Garino y Gabriel Deck, entre otros, Argentina logró un triunfo histórico. El equipo albiceleste superó a Serbia, proyectado como candidato al título mundial, por 97-87 para meterse en las semifinales de China 2019.

El equipo de Hernández avisó de entrada que respetaba a su rival, pero que no le iba a dar nada. Campazzo (18 puntos, 12 asistencias, seis rebotes y tres robos) desplegó toda su magia desde el arranque para una rápida ventaja de seis (12-6). Sin embargo, al elenco nacional le costó hacerle frente a los gigantes europeos que forzaron faltas para meter a Argentina en problemas. A pesar de esto, el conjunto albiceleste cerró el primer parcial al frente, 25-23.

Con el correr de los minutos, Hernández se vio obligado a apelar a sus suplentes, como Vildoza, Fjellerup y Caffaro. En ese momento se especulaba que Argentina, sin sus titulares, ceda terreno ante un rival élite, pero estuvo lejos de hacerlo. Caffaro mantuvo a raya a Nikola Jokic (16 puntos, 10 rebotes y cinco asistencias), mientras que Garino limitó a Bogdan Bogdanovic (21). En ataque, Vildoza (11) clavó tres triples para que El Alma se vaya al descanso con una ventaja de cinco (54-49).

La historia se complicó en el tercer cuarto, cuando Serbia logró limitar la anotación perimetral y obligó a Argentina a atacar adentro con desventaja de altura. A partir de esa buena defensa, Serbia intentó golpear con contraataques, pero se encontró con un rival que supo hacer los balances defensivos necesarios para evitar perder la ventaja, a pesar que el elenco europeo achicó a una unidad (68-67).

Serbia abrió el último cuarto con una bomba de Bjelica (18), quien estaba atorado por el reloj, para pasar al frente. Pero, en el peor momento, Garino respondió con un triple desde el costado para devolverle la ventaja al elenco nacional y recuperar la mentalidad ganadora.

Desde ahí, el partido tuvo a tres dominadores: Scola (20 puntos, cinco rebotes, un bloqueo y un robo), Deck (13 tantos, ocho rebotes, dos robos y dos tapas) y Campazzo. El equipo europeo fue viendo como sus chances se diluían ante un tridente que permitió una distancia máxima de 11. Un triple de Bogdanovic parecía recuperar al equipo de Djordjevic, pero Scola lo remató para el triunfo por 97-87.

De esta manera, la ilusión argentina sigue intacta. Este viernes jugará ante Estados Unidos o Francia, en Beijing, a las 8hs, en busca de un lugar en lo que sería su tercera final mundialista.